Siempre hemos sabido que Miley Cyrus es polémica, le avergüenzan muy pocas cosas y, hablando claro, va por ahí por la vida sin ley.

O al menos eso es lo que quiere dar a demostrar.

En esta oportunidad, no peleó con otra celebridad o simplemente con alguno de sus ex. (Aunque, por su forma de llamar la atención, es un poco notoria y hasta viable la segunda opción).

El pequeño inconveniente que se presenta es que subió material a la red muy pasado de tono.

Lo que sí nos extraña sobre manera, es que Instagram, Facebook y otras plataformas no hayan volado a la velocidad del rayo los posts de Miley.

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