La sonda solar Parker de la NASA ha detectado por primera vez los extraños sonidos que produce el viento que emana del Sol, según un artículo publicado por el Laboratorio de Física Aplicada (APL, por sus siglas en inglés) de la Universidad Johns Hopkins de EE.UU., que opera ese vehículo espacial.

Compuesto de electrones, protones e iones, ese viento atraviesa el sistema solar a aproximadamente 1,6 millones de kilómetros por hora, barriendo todo a su paso. La Sonda Solar Parker escucha los “pequeños chirridosy susurros que insinúan el origen de este viento misterioso”. Ese viento es “completamente diferente” a la corriente de aire terrestre, dijo el científico de APL, Nour Raouafi.

Los investigadores han estudiado el viento solar durante más de 60 años, pero todavía están desconcertados por algunos de sus comportamientos. Si bien se sabe que se origina en la corona del Sol, el viento solar, por ejemplo, no se ralentiza a medida que se aleja del astro rey. Al contrario, “se acelera y tiene una especie de calentador interno que evita su enfriamiento mientras se desliza por el espacio”, señala el artículo.

“Sorprendentes ondas de sonido”

Con la creciente preocupación por la capacidad del viento solar de interferir con los satélites y perturbar las redes de energía eléctrica en la Tierra, se ha vuelto imprescindible comprenderlo mejor. “Esperábamos hacer grandes descubrimientos porque estamos entrando en territorio desconocido”, pero lo que “estamos viendo va más allá de los que nos imaginábamos”, señaló Raouafi.

Dicha sonda está equipada con un instrumento conocido como ‘FIELDS’, con el que es capaz de interceptar las fluctuaciones eléctricas y magnéticas causadas por las ondas de plasma. La sonda solar Parker puede ‘escuchar’ cuando las ondas y las partículas interactúan entre sí, registrando información de frecuencia y amplitud sobre esas ondas de plasma que los científicos pueden traducir a “sorprendentes ondas de sonido”.

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