La noche del miércoles tres buses del Transantiago fueron quemados por una veintena de personas en la intersección de avenida Recoleta con Zapadores. Producto de esto, la Red Metropolitana de Movilidad tuvo que suspender momentáneamente el servicio de los recorridos 208 y el 203 en el eje Recoleta, al no existir condiciones de seguridad para su operación.

Según dio a conocer hoy José Luis Domínguez, ministro subrogante de Transportes, desde la fecha del estallido social, es decir, desde el 18 de octubre del 2019, han resultado quemados un total de 63 buses del Transantiago. 

En estos casos, indica, lo que hacen es  evaluar en cada caso si están las condiciones para continuar o no con el servicio.

“Anoche por ejemplo, desgraciadamente tuvimos que suspender el servicio desde las 11 de la noche hasta las 1 de la mañana producto de que evidentemente había un problema de seguridad, tanto para las personas que tomaban buses como para los conductores”, indicó.

“Anoche fue en Recoleta, antenoche fue en Huechuraba, y en general ha sido a lo largo de toda la ciudad, aquí no hay sectores privilegiados”, agregó.

Acerca del sistema de reposición de los buses que resultan con daños, sostuvo, aunque se reponga el bus de igual forma las personas que dependen de ese transporte pueden quedar horas sin poder movilizarse. 

“Si bien hay buses de reserva, entre que el bus se quema, se recambia el servicio, evidentemente que hay personas que están afectadas y pueden estar así por horas. Y cada vez que un violento quema el bus, hay 600 personas en promedio que quedan a pie“, señaló.

A la fecha, sostuvo, han sido agredidos más de 230 conductores.

Sobre quién asume los costos por el daño de los buses, señala el ministro (s), los operadores en general tienen seguros comprometidos.

“Pero hoy día las compañías de seguro o no están asegurando o estas subiendo las primas, porque con la cantidad de eventos que han tenido evidentemente que al final del día lo va a pagar el sistema”, agregó. “Un bus nuevo vale del orden de 300 mil dólares”.

“Yo espero y confío que si bien las manifestaciones son legítimas y que hay pleno derecho a que las personas se manifiesten, es que la violencia termine. Aspiro a que los hechos de violencia terminen porque afectan directamente a las personas que lo necesitan (transporte)”, indicó.

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