El ministro del Interior, Gonzalo Blumel, realizó un balance de lo que ha sucedido en el país desde el estallido social que comenzó el 18 de octubre del año pasado.

De hecho, en medio de esta crisis, él debió asumir el cargo de jefe de Gabinete luego de la salida de Andrés Chadwick.

Blumel sostuvo que “diría que en general la mayor parte de la ciudadanía rechaza la violencia. Uno ve la encuesta CEP y entre el 70% u 80% de las personas rechazan los actos violentos. Pero hay voces que de una forma u otra la han validado y apoyado, y eso es antidemocrático, raya en el fascismo”.

Sobre esto mismo, señaló que “en la oposición hay que distinguir las distintas vertientes. Hay una oposición que claramente desde el día uno de la crisis solo ha buscado agudizar los conflictos e incluso provocar quiebres institucionales. El presidente del PC pidió la renuncia del Presidente de la República el mismo 18 de octubre. Hay algunos que plantean atajos institucionales, adelantar elecciones, distintas alternativas que no recogen nuestra tradición institucional y que muestran una convicción democrática muy débil. Esa es una parte de la oposición, esperamos que cambie. Es poco probable, porque es una conducta permanente. Por otra parte, hay una oposición mucho más institucional, que es democrática, que se ha sumado al diálogo”.

En cuanto a si han ido disminuyendo los hechos de violencia, el ministro del Interior comentó que “toda región tiene una realidad diferente. Por eso hemos fortalecido el trabajo territorial con los Intendentes y jefes de zona, para atender cada realidad con su propia particularidad, aun cuando las cifras indiquen que desde octubre hubo un descenso grande en cuanto a los eventos graves. En octubre en promedio teníamos 100 eventos graves al día, como saqueos o incendios, en noviembre teníamos 40 eventos, en diciembre tuvimos entre tres y cuatro por día. En enero tuvimos tres eventos graves por día”.

También se refirió al actuar de Carabineros y a las agresiones que han sufrido. “Hemos tenido un deterioro importante. No solo al equipamiento de las policías, también a la integridad de los mismos efectivos policiales. A la fecha tenemos 4.224 carabineros lesionados desde el 18 de octubre. Algunos de gravedad. Hemos tenido 1.275 vehículos policiales atacados y 427 ataques a cuarteles policiales”.

Además, comentó que “la crisis del 18 de octubre gatilló una crisis social muy profunda, que tiene tres hechos fundamentales: una grave crisis de legitimidad y confianza en las principales instituciones de nuestro país; un debilitamiento de la promesa meritocrática y una sensación de trato injusto de abuso muy profundo; y el elemento más nuevo y grave, que hay ciertos sectores y actores que legitiman la violencia. Me refiero a que se validen las funas a las personas, a dirigentes sociales o políticos, solo por expresar su opinión o ejercer sus facultades de funcionario público, como los jueces, cuando se hace un homenaje a los encapuchados de la primera línea en el Congreso o cuando parlamentarios se mofan o validan ataques a efectivos policiales. Eso es gravísimo. No debemos aceptarlo. Tenemos que cumplir de forma explícita y el Pacto por la Paz, donde los que participaron se comprometieron a rechazar la violencia, apoyar la recuperación del orden público con pleno respeto a los Derechos Humanos. Hay que aislar las voces que avalan la violencia”.

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