El sexo es uno de los pilares fundamentales de muchas relaciones de pareja, pero en muchas ocasiones la estresante vida a la que estamos sometidos no nos permite disfrutar tanto como quisiéramos. Las comparaciones suelen ser habituales en estas ocasiones. ¿Lo hacemos los suficiente? ¿Cuánto hay que durar? ¿Importa más la calidad que la cantidad?

La cantidad de tiempo que hay que durar todavía se considera un debate, cuando el experto en salud Keith Ablow encuestó a los espectadores de Fox News en el año 2007, el 80% de los hombres y las mujeres declararon que querían sesiones de sexo de media hora. Sin embargo, la duración real de las relaciones heterosexuales tiende a ser bastante más corta. Los estudios revelan que el coito suele durar alrededor de ocho minutos en promedio, mientras que el juego previo dura aproximadamente 12. Un total de 20 minutos.

Pero, ¿y cada cuánto tiempo hay que hacerlo? Los últimos estudios aseguran que la juventud está dejando de practicarlo, por lo que quizá la respuesta no sea muy halagüeña. Desde las presiones económicas a las tasas de ansiedad en alza, pasando por la fragilidad psicológica, el uso generalizado de antidepresivos, los estrógenos ambientales filtrados por los plásticos, la caída de los niveles de testosterona, la privación de sueño, la obesidad o la edad de oro del porno y del vibrador son algunas de las causas que apuntan los expertos. Sin embargo, también advierten que las parejas que tienen relaciones por lo menos una vez al mes son más felices.

Las personas de mediana edad suelen hacerlo una vez a la semana, mientras que los jóvenes de entre 20 y 30 años lo hacen en torno a dos

Entonces, ¿qué dicen los expertos al respecto?

Una vez a la semana

Es el dato con el que prácticamente todos parecen estar de acuerdo, según informa ‘USA Today’, pero la estadística depende ligeramente de la edad: las personas de entre 40 y 50 años suelen establecerse en esa cantidad, mientras que los jóvenes de entre 20 y 30 años lo hacen en torno a dos veces por semana. “Aunque en general hay cierta motivación para sentirse ‘dentro de lo normal'”, cuenta el doctor Peter Kanaris, terapeuta sexual, “lo cierto es que las parejas tampoco deben obsesionarse o hacer una métrica de sus propias vidas sexuales. Lo importante es estar sexualmente satisfecho”, añade.

No obstante, si por algún motivo te gustaría mejorar tu vida en el dormitorio, hay algunas cuestiones que quizá debas tener en cuenta.

¿Deberías planear el sexo para que salga mejor? A pesar de la idea predominante de que debería ser espontáneo, los sexólogos apuntan que es mejor planificarlo. Especialmente si tienes muchas responsabilidades y compromisos; cuando lo planificas es bastante más probable que vayas a consumarlo.

¿Y si uno de la pareja quiere más sexo que el otro? Es uno de los problemas más comunes a los que se enfrentan muchas parejas. Cuando uno de los dos tiene poco deseo, esto puede suponer un golpe de autoestima para el que quiere más, por ello la comunicación es tan importante, debe ser honesta y transparente, sobre todo si sientes insatisfacción.

¿Cómo complacer de otras maneras? Aunque parece que asociamos exclusivamente la penetración a las relaciones sexuales, lo cierto es que no hace falta llegar al final para gozar de un sexo satisfactorio. Innovar y probar cosas nuevas siempre es buena idea.

¿Por qué no tengo deseo sexual? El estrés puede estar muy relacionado con ello. Suena a tópico, pero llevamos un ritmo de vida mucho más acelerado que nuestros predecesores. Este es un factor muy importante a la hora de evaluar la calidad de las relaciones, al igual que los medicamentos (algunos, como los antidepresivos, pueden inhibir la libido) o incluso la tecnología. Pasar tiempo con el móvil mientras estás en pareja puede restar valor a vuestras interacciones.

Cuándo acudir a un experto

No es fácil, lo sabemos. Si vuestras conversaciones son improductivas o notáis que no sirven para nada, quizá sea momento de pedir ayuda profesional a alguien ajeno a vosotros. “Si uno de los dos se comporta de manera defensiva o es difícil expresar las emociones, es más probable que hablando con otra persona todo os parezca más fácil”, cuenta Kanaris.

Al fin y al cabo, ¿cuáles son los beneficios que el sexo aporta? Según un estudio de 2010, ayuda a dormir y mejora la salud cardiovascular, además libera endorfinas y crea una sensación de cercanía entre las pareja. La intimidad sexual no solo aporta una sensación de bienestar, también tiene efectos positivos en el sistema inmunitario.

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