En el mundo hay dos clases de personas, aquellas que consumen té y aquellas que consumen café. Las cifras demuestran una clara «división del mundo», donde las Américas y Europa son principalmente consumidores de café y el continente asiático y Oceanía son consumidores de té. Por ejemplo, en Estados Unidos se consume un 75,4 % de café contra un 25,6 % de té, pero en China se consume un 1,1, % de café contra un 98,9 % de té.

Durante años, la ciencia ha debatido cual de los dos brebajes tiene mayores cualidades de un punto de vista nutritivo y saludable. Sin embargo, la preferencia por una (o ambas) bebidas, incluso en aquellas personas más expertas y objetivas en el tema, puede influenciar al momento de realizar una conclusión.

Por esta razón, resulta pertinente realizar una comparación de los beneficios a nivel científico (dejando el gusto a un lado) que tienen el café y el té, ya que analizado en conjunto y en comparación, será más fácil concluir.

El contenido de cafeína 

La gran mayoría de las personas consumen café o té, debido a un único componente: la cafeína. En nuestras vidas agitadas y con poco descanso, necesitamos a la cafeína que, administrada a través de una bebida, nos permite mantener nuestra mentes nítidas a lo largo del día.

Una taza de té tiene alrededor de 40 miligramos de cafeína, la mitad de lo que encontramos en una taza de café (80 a 115 miligramos). Así que en términos de cantidad, el café se asemeja más a lo que necesitamos cuando queremos una taza de cafeína pura.

Sin embargo, varios estudios han demostrado que los efectos del café y del té en el cerebro del consumidor son muy similares, más allá de la diferencia en la concentración de cafeína. De hecho, un estudio en particular reportó que ambas bebidas general el efecto de alerta al ser consumidas en la mañana. En ambos casos, las bebidas generaron un estímulo del sistema nervioso autónomo e incrementó los niveles de alerta.

  • Café 1-1 Té

La calidad del sueño 

Estas bebidas son consumidas con el propósito de evitar el sueño. Pero en muchos caso también nos dificultan una buena noche de descanso.

En un estudio realizado por la Universidad de Surrey se comparó el efecto del mismo volumen de té o café en un día, en el sueño. Los resultados demostraron que, si bien ambas bebidas tienen el mismo efecto durante el día, durante la noche quienes consumen café suelen tener dificultades para dormir satisfactoriamente. Esta diferencia se debe probablemente al nivel más alto de cafeína que podría seguir activo en el cuerpo estimulando el sistema nervioso hasta durante el sueño.

En contraste, los consumidores de té no tienen ninguna dificultad para alcanzar el sueño y descansar.

  • Café 1 – 2  Té

Los dientes y su coloración 

Las manchas en los dientes suceden cuando la capa externa se mancha por una sustancia externa.

El café y el té son las dos principales bebidas que manchan los dientes. Además, su consumo diario incrementa su efecto sobre la coloración blanca y brillante de nuestra dentadura, dejándola amarillenta o marrón.

Sin embargo, los dentistas están de acuerdo en que el té, por sus pigmentos naturales, es más propenso a teñir los dientes.

El té contiene taninos, que junto a los procesos de oxidación generan manchas en los dientes. Los taninos son antioxidantes que cumplen el rol de tintas de los vegetales y se adhieren rápidamente a la superficie de los dientes, tiñiéndola en el proceso.

Por esta razón, a mayor concentración de taninos, mayor es la probabilidad de que los dientes se manchen. Los taninos confieren la coloración oscura a las bebidas, entonces el té negro genera mayores manchas en los dientes que el té verde.

  • Café  2 – 2  Té

Para la salud mental

El té es conocido por ser una bebida que permite «calmar los nervios», es decir que tiene un efecto a nivel del sistema nervioso que disminuye la respuesta al estrés. En contraste, el café tiene la peor reputación cuando hablamos de los nervios, aquellas personas que son ávidas consumidoras de café se suelen destacar por tener un comportamiento hiperactivo, dominado por los nervios y la ansiedad.

Sin embargo, ambas bebidas se destacan por tener un efecto considerablemente positivo sobre el desarrollo de depresión en los consumidores. Un estudio reportó que cada taza de café consumida por día reduce el riesgo de desarrollar depresión en un 8 %. Y las personas que consumen tres tazas de té por día tienen un 37 % menos de riesgo de padecer de depresión.

En comparación, otras bebidas como las gaseosas parecerían incrementar los riesgos de desarrollar una enfermedad mental.

  • Café  3 – 3  Té

Beneficios para la salud 

Durante muchos años, la ciencia ha discutido el efecto del té y el café en la salud del ser humano. Varios estudios epidemiológicos han demostrado que ambas bebidas tienen un efecto positivo en la salud. Por ejemplo, el consumo regular de té o café parecería reducir el riesgo de sufrir de diabetes, ya que ambas bebidas tienen un compuesto que permite al metabolismo procesar la glucosa más fácilmente.

A su vez, ambas bebidas parecerían tener un efecto protector en el desarrollo de enfermedades del corazón y de algunos cáncer. Principalmente debido al contenido de antioxidantes, que suele ser mayor en el caso del té.

Entonces, en ambos casos las bebidas parecerían estar lejos de ser un peligro para nuestra salud y consumidas moderadamente podrían incluso mejorarla.

  • Café  4 – 4  Té

Es un empate. Según los puntos analizados, que conciernen a toda persona que se considere consumidora de estas bebidas, parecería que el té y el café no son tan diferentes.

¿Cuál bebida es mejor? Eso dependerá de los factores que cada uno considera más pertinentes. En mi caso, prefiero consumir una bebida que me permita mantenerme despierta durante el día y dormida durante la noche.

De un punto de vista científico y objetivo, ambas bebidas son muy similares. Pero la decisión queda a criterio de cada uno.

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