Crece la preocupación internacional por la misteriosa desaparición de Juan José Márquez, tío de Juan Guaidó, que había regresado este martes a Venezuela junto al presidente interino, a quien acompañó en su gira internacional. Luis Almagro, secretario general de la OEA, manifestó esta mañana su inquietud por lo sucedido en un fuerte mensaje al régimen de Nicolás Maduro.

“Exigimos se den noticias inmediatamente del paradero de Juan José Márquez, familiar del presidente (E) Juan Guaidó, desaparecido ayer luego de llegar a Venezuela. Responsabilizamos a la dictadura por su bienestar”, escribió Almagro en su cuenta de Twitter.

El gobierno interino de Venezuela comunicó lo sucedido el martes a la noche, tras varias horas sin noticias. “Denunciamos la desaparición de Juan José Márquez, tío del Presidente (E) Guaidó, quien acompañaba al mandatario en el avión al momento de arribar a Venezuela”, publicó el Centro de Comunicación Nacional. “Responsabilizamos a Nicolás Maduro y Franco Quintero, director de seguridad del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, por su integridad física”.

“Denunciamos la desaparición forzada y exigimos su liberación”, escribió luego la Presidencia interina. Y agregó: “Tras pasar con normalidad Migración, y estando a punto de salir, fue retenido para una supuesta revisión del Seniat (la aduana venezolana). Aprovechando el caos en el aeropuerto provocado por la violencia de la dictadura, retuvieron al señor Márquez mientras el Presidente salía”.

Familiares de Márquez “informaron que se comunicó con ellos y les dijo que sólo le exigían firmar unos papeles para retirarse”. Sin embargo, a partir de ese momento “no se volvió a saber de él”.

El regreso de Guaidó a Venezuela desató un aparente intensificación del la represión contra el mandatario encargado, sus allegados y simpatizantes. En un documento dirigido al Ministerio de Exteriores, el gobierno interino denunció que “luego de la exitosa gira presidencial por Colombia, Reino Unido, Bélgica, Suiza, Francia, España, Canadá y Estados Unidos”, el régimen “decidió perpetrar actos de violencia a través de supuestos trabajadores de la empresa estatal CONVIASA, paramilitares y cuerpos represores”.

El gobierno de Guaidó también denunció la detención arbitraria de la “diputada Deyalitza Aray y de los cuatro conductores de los autobuses que trasladaban a los parlamentarios”. A todos ellos les fue “impedido” el paso al aeropuerto. Asimismo, la Asamblea Nacional denunció la detención arbitraria de los colaboradores de la producción del evento que tuvo lugar en la Plaza Bolivar, en el centro de Caracas, donde Guaidó brindó un discurso tras su llegada.

El líder opositor arribó a Venezuela sobre las 17.00 hora local (21.00 GMT) y fue golpeado brutalmente por una muchedumbre de chavistas que le esperaba en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas, cuando regresaba de una gira internacional de 23 días. Apenas salió de la terminal aérea, cerca de 200 personas le dieron una sucesión de puñetazos y lo golpearon con objetos contundentes, también a su esposa Fabiana Rosales y a varios de los diputados opositores que acudieron a recibirle.

Varios periodistas también fueron agredidos y asaltados por el grupo de chavistas frente a decenas de agentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), que no impidieron estos actos.

/psg