EL diputado y militante del Movimiento Autonomista, Gabriel Boric, se manifestó a favor de la “primaria ciudadana” propuesta por el alcalde Jorge Sharp como alternativa para que el Frente Amplio defina su carta presidencial. “Debemos despercudirnos del chantaje del mal menor, la construcción de una alternativa política debe mantener autonomía con la Nueva Mayoría”, dice Gabriel Boric, quien agregó que “ya pasó el tiempo de la política testimonial”.

¿Cuál es su opinión sobre la resolución del Servel ante los problemas de refichaje de los partidos?

-Me parece absolutamente impresentable que se otorguen facilidades para partidos inflados artificialmente, que ya no representan lo que en algún momento representaron, es escandaloso. No bastan las explicaciones administrativas que ha salido a dar Patricio Santamaría (presidente del consejo directivo del Servel) y los consejeros del Servel, porque claramente hubo presiones políticas a las que terminaron cediendo e interfirieron en un órgano que se supone autónomo, pero que todos sabemos está cuoteado.

¿Presiones de parte de quién?

-De los partidos, y el Gobierno hizo eco de esas presiones, en particular del PPD. Le haría un llamado a los partidos, porque le hacen daño a la democracia.

¿Cómo ve el manejo del Gobierno y la oposición por los incendios?

-Hay mucho que aprender, es necesario y urgente fortalecer la institucionalidad ambiental, en particular la Conaf. Y me preocupa en especial Magallanes. Ahora, me parece que la actitud, particularmente de la derecha, tratando de sacar réditos chicos, política y humanamente ha sido miserable.

Desde la perspectiva del Frente Amplio, ¿qué espera de 2017?

-Mi expectativa pasa por la constitución del Frente Amplio territorialmente. Una de las cosas que más me interesa es que aprendamos de los fracasos de experiencias anteriores de coaliciones electorales de izquierda. Muchas veces estas terminaron al día siguiente de la elección. Lo que estamos haciendo hoy no puede limitarse a la unidad de la izquierda, tiene que ir más allá de eso; y debe tener una proyección de trabajo territorial más allá de lo electoral. sin prejuicio de esto, tenemos que ir a disputar competitivamente, en todos los lugares posibles, y sin ninguna concesión a la NM ni la derecha.

¿Qué falta para lanzar el Frente Amplio? ¿En qué está al debe hoy?

-En estas últimas semanas se ha dado la construcción de bases territoriales frenteamplistas que convoquen a gente más allá de las orgánicas políticas. Eso es lo principal, que seamos capaces de organizar y darle una plataforma al malestar, para pasar a una fuerza que sea capaz de proponer una alternativa política para Chile, y no sólo denunciar lo malo. Esto está en proceso.

¿Ya tienen definiciones programáticas y sus principales ejes?

-Ya se presentó a todo el Frente Amplio la propuesta de construcción programática de la alianza, que tendrá un mecanismo bien participativo. Evidentemente los derechos sociales son importantes, pero tenemos que ir un paso más allá a la democratización de las instituciones del Estado, un mayor vínculo entre sociedad e instituciones. Y, por otro lado, incorproar dentro de nuestra apuesta programática ciertos ejes que han sido ninguneados por la izquierda tradicional, pero que han tenido un auge desde los movimientos sociales en el último tiempo, en particular el feminismo, los conflictos socioambientales, y un tema que cada vez me convenzo más que es central para la democratización de Chile, que es el proceso de descentralización.

¿Integrarán más fuerzas al Frente como el Partido Liberal?

-Espero que se integren más referentes, y no sólo partidos, también organizaciones sociales. Hemos hablado con sindicatos de regiones, con asambleas ciudadanas, y esa es la apuesta, que se vea desbordado por las organizaciones que hoy cruzan transversalmente el país. El criterio para evaluar el éxito del Frente Amplio en un mediano plazo es que logremos convocar a ese tipo de organizaciones, más que restringirnos a una alianza de orgánicas políticas. Y sobre el Partido Liberal -y esto es algo que estamos debatiendo en estos días-, espero que efectivamente ingrese. Han señalado tener una apuesta de saneamiento democrático de las instituciones, y con eso concuerdo plenamente. Hay espacio, más allá de las diferencias, de trabajar juntos en esa dirección.

Se les ha reclamado una especie de arbitrariedad en sus decisiones, en particular, frente a lo que sucedió con el partido PAIS y el senador Alejandro Navarro. Él acusó que usted lo vetó dentro del Frente Amplio, ¿fue así?

-Ellos tienen derecho a plantear lo que estimen. Pero lo que sucedió fue que les planteamos que para la construcción del Frente Amplio no se podían anteponer intereses personales o particulares. Y en ese sentido, el hecho de que ya se haya anunciado la candidatura presidencial del senador Navarro -que tiene una trayectoria es muy valiosa-, la mayoría de las organizaciones del Frente creen que no es el momento de anteponer o generar una vocería en torno a lo que representa. Ahora, esto no es un problema generacional, le planteamos a PAIS que esperamos encontrarnos en el trabajo y la construcción territorial, y si eso sucede no cabe duda que nos volveremos a encontrar.

¿Cuáles son los criterios para ser del FA y quiénes los definen?

-En el caso de Navarro, hubo un sector que lo propuso y después se presentó con todas las organizaciones. Después de esto hubo discusiones sobre cuáles son los límites y los criterios de entrada, y todos coincidimos en la necesidad de la autonomía total de la derecha y la NM, de una vocación de construcción de una alternativa política democratizadora. Además de no tener ningún tipo de lazo de financiamiento empresarial.

¿Serán algo capaz de movilizar un nuevo electorado?

-Lo señalamos post CEP: el principal desafío que tenemos es transformar esa adhesión que se expresa hacia Giorgio (Jackson) y hacia mí, hacia un proyecto colectivo. Ahora, ¿cómo se hace eso? Es un trabajo que no será fácil, que no se hace de la noche a la mañana, y en el que no hay que entrar en una angustia electoralista. Será fundamentalmente un trabajo territorial de construcción, que tomará tiempo. Hay un desafío muy concreto: que toda la gente que participó activamente en los movimientos estudiantil y regionales, podamos convocarla .

En entrevista con PULSO, Camila Vallejo valoró el Frente Amplio, pero dijo que “todavía no da muchas garantías de seguir incidiendo”.

– Mientras el Partido Comunista siga en la Nueva Mayoría, vamos a estar en veredas opuestas, independiente de que puedan haber ciertas ideas en las que podamos concordar y colaborar. Ahora, es tarea nuestra demostrar que efectivamente somos una alternativa política viable para Chile, y no me cabe duda de que la incoherencia de la NM como coalición política va a terminar tarde o temprano haciendo estragos en su unidad.

A mediano plazo, ¿ve futuro entre ustedes y el PC?

-Es muy pronto para decirlo, pero si la NM se llegara a quebrar en un mediano plazo, con el PC tendríamos que tener un diálogo en función de programa, ideas y principios. Y si tenemos esa convergencia, por lo menos yo no tengo ningún problema en trabajar juntos en un futuro. Pero es muy pronto para afirmar algo así todavía, dado que el PC tomó la decisión de mantenerse en la NM y nosotros tomamos una decisión totalmente contraria a esa posición.

¿Cómo levantarán un candidato propio del Frente Amplio? Están contra el tiempo.

-Es atractiva la idea de una primaria ciudadana, porque es una instancia de organización importante. Ahora, prefiero abstenerme aún de manifestar una preferencia sobre nombres que han salido porque es una decisión colectiva de la organización que soy parte.

Han surgido varios nombres, ¿en qué pie quedó su relación con Carlos Ruiz (de Nodo XXI) tras el quiebre con Izquierda Autónoma? ¿Podría ser un candidato ?

-Hay una relación de respeto con Carlos (Ruiz) y me parece que aún al interior de nuestras organizaciones no han terminado de procesarse los motivos que terminaron en el quiebre de lo que era Izquierda Autónoma en ese entonces.

¿Cómo enfrentarán la segunda vuelta presidencial? Ya han surgido críticas hacia ustedes y en la NM plantearon que deberán apoyarlos ante Sebastián Piñera.

-Ese tipo de reacciones representan el miedo natural que tiene una coalición sin coherencia interna, y que va a la baja, más allá de los balones de oxígeno que puedan aparecer circunstancialmente en una elección. Ahora, sobre la segunda vuelta, eso debe resolverse en un debate colectivo, pero en lo personal creo que debemos despercudirnos del chantaje del mal menor y que la construcción de una alternativa política debe mantener autonomía con la NM. Ya pasó el tiempo de la política testimonial, es posible pasar a segunda vuelta.