Un porcentaje importante de mujeres en Chile no trabaja de forma remunerada. Las cifras de empleo de 2019 que entrega el Instituto Nacional de Estadísticas lo revelan: solo el 49,3% de las mujeres en edad de trabajar, tiene empleo. De hecho, del 24,7% de la población se declara “no activa laboralmente”, grupo que abarca a las labores domésticas no remuneradas, más del 97,3% son mujeres.

¿Cómo es la salud de aquellas mujeres? Es un tema que indagó un grupo de investigadores de más de diez instituciones nacionales y extranjeras, con datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2009-2010. El trabajo analizó el estilo de vida de las dueñas de casa chilenas para determinar el nivel de cumplimiento de las recomendaciones de estilos de vida saludables que tienen según la edad.

El análisis, incluyó las respuestas de 1.223 mujeres entre los 18 y los 94 años de edad que se declararon como dueñas de casa, es decir, que administraban su hogar como principal ocupación. Para una mejor evaluación de sus diferencias se dividió a las participantes en tres grupos de acuerdo a su edad: menores de 40 años, entre 40 y 55 y las mayores de 55 años.

Se evaluaron siete conductas consideradas como parte de un estilo de vida saludable: consumir cinco porciones de frutas y verduras al día, ingerir menos de 8 gramos de sal al día, tener un consumo de alcohol no riesgoso, dormir entre 7 y 9 horas por día, nunca haber fumado, ser físicamente activo y permanecer sentada menos de cuatro horas al día. A las mujeres que cumplían con la conducta saludable, se les otorgaba un punto, calificación que era de cero para las que no lo hacían.

Las dueñas de casa, junto con las personas con menor nivel educacional y los desempleados, presentan un menor conocimiento de las enfermedades asociadas a estilos de vida no saludables, explica Carlos Celis-Morales, uno de los autores del estudio, investigador del Centro de Investigación en Fisiología del Ejercicio de la U. Mayor y de la U. de Glasgow y miembro del grupo Elhoc (Epidemiology of Lifestyle and Health Outcomes in Chile). Esa situación, dice, podría gatillar un aumento del riesgo cardiovascular asociado a bajos niveles de actividad física y una ingesta energética excesiva por un tiempo prolongado.

Resultados

De las siete conductas saludables evaluadas, el consumo de 5 porciones de frutas y verduras diarias, es el que menos se cumple. En el grupo de las menores de 40 años, el 86,9% de las entrevistadas dijo no cumplir con la recomendación. Entre las mujeres de 40 a 55 años, esta cifra llego al 86,3%, y en las mayores de 55, al 82,9%. Si se considera a la población total, el 85, 4% de las mujeres dueñas de casa no come las 5 porciones de frutas y verduras.

El segundo criterio que menos se cumple es el de sedentarismo de riesgo o tiempo destinado a estar sentado. En promedio, el 69% de las mujeres pasa más de cuatro horas sentada durante el día y el 31%, cumple con el objetivo saludable de permanecer menos tiempo sentada.

Otros resultados muestran que en promedio, las mujeres dueñas de casa tienen 46,5 años y el 70,7% presenta un IMC de más de 25, lo que implica que al menos tienen sobrepeso grado I. Las mayores de 55 son las que tienen un mayor promedio de IMC y de perímetro de cintura en comparación con las de menor edad.

Cuando se analizó a quienes cumplían con más de tres de las conductas consideradas saludables, el 83% de las mujeres cumplía.

Segundo estudio

En un segundo estudio, publicado esta vez en la Revista Chilena de Nutrición, este grupo de investigadores, comparó el estilo de vida y la actividad física de las mujeres dueñas de casa con mujeres trabajadoras.

Según Celis-Morales, investigaciones anteriores han demostrado que las mujeres que desarrolla un trabajo remunerado gozan de mejor salud que las que son dueñas de casa a tiempo completo. ¿La razón? El entorno laboral les da más oportunidades e independencia económica para acceder a mejores condiciones en términos de alimentación y práctica de actividad física.

El análisis de los resultados, muestra que las dueñas de casa tienen un mayor IMC (28,9 versus 28) y perímetro de cintura (98,3 versus 95,6 cm) en comparación con las trabajadoras. Además, las primeras muestran un menor nivel de actividad física.

En el ítem en que las mujeres trabajadoras superan a las dueñas de casa, es en el consumo de alcohol (43,2 gramos al día y 30,5, respectivamente). También, son las más fumadoras (40,7% y 31,4%). Por tramo de edad, las que más beben alcohol son las mujeres trabajadoras, menores de 40 años.

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