El arranque de la semana no se le presenta nada de bien a los mercados alrededor del mundo debido al temido coronavirus que se expande fuera de China continental, con casos Japón, Corea del Sur, Singapur, Irán y ahora también Italia.

El hecho que haya llegado al corazón de Europa aumentó la aversión al riesgo y la demanda por activos de refugio. Pakistán y Turquía cerraron sus fronteras con Irán, mientras que Bruselas teme que se deba hacer lo mismo dentro de Europa. Se trataría del primer cierre de fronteras por motivos sanitarios desde la entrada en vigor de la zona Schengen en 1995.

Asia recibió primero el golpe. Las bolsas chinas bajaron 0,40%, pero en Corea del Sur el índice Kospi sufrió un duro revés de 3,6%. En Hong Kong el Hang Seng cayó 1,79%, mientras que en Oceanía la bolsa australiana anotó un retroceso de 2,25%. La bolsa de Tokio no operó por feriado.

En Europa las acciones sufren caídas promedio de 3,42% y, cómo no, Italia es una de las plazas más afectadas del bloque. La Bolsa de Milán, concretamente, sufre un derrumbe de 4,43% en estos precisos momentos.

Italia ha registrado más de un centenar de casos de infección, ha puesto en cuarentena varias localidades y ha suspendido clases y eventos (entre ellos el Carnaval de Venecia) para frenar el brote que se ha expandido sobre todo por regiones del norte del país.

De acuerdo a CincoDías, pese a la llamada a la calma de las autoridades, los analistas se ponen en guardia: no se conoce aún el impacto, pero las medidas para luchar contra la infección puede suponer un lastre para la economía de la zona euro. Austria suspendió ayer el tráfico ferroviario con Italia al conocerse que en un tren iban dos viajeros sospechosos de tener la infección. El turismo tiene un peso de más del 13% en el PIB.

Oro y dólar

El resto de las bolsas del viejo continente se deja llevar por la tendencia: El Dax de Fráncfort baja 3,47%, mientras que el Cac de París sucumbe un 3,54%. Los futuros de Wall Street muestran retrocesos de 1,5%.

Y cuando hay mucho riesgo se disparan los activos refugio como el oro. El metal precioso, de hecho, sube un 2% y se instala en máximos desde 2013.

“El oro finalmente estableció un impulso importante; más reportes de prensa negativos sobre el coronavirus llevarán al lingote a probar un nivel de 1.700 dólares la onza (…) más pronto que tarde”, opinó Jeffrey Halley, analista de OANDA, informó Reuters.

En el mercado de monedas, el euro se depreciaba el lunes hacia el nivel de US$ 1,08 , mientras que el dólar australiano se hundió a un nuevo mínimo de 11 años. El yen y el franco suizo operaban con pocos movimientos, lo que resaltaba cómo el dólar se ha vuelto la moneda preferida de los inversores. Se considera a la economía estadounidense la más blindada si el virus daña a la economía global, informó Reuters.

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