En el origen de la enfermedad, su expansión ya provocó la suspensión de algunas competiciones deportivas en el propio gigante asiático como el Mundial de atletismo de pista cubierta o las Superligas de fútbol y de baloncesto.

En el vecino Japón se han registrado 160 casos y 1 persona ha muerto a consecuencia del coronavirus. A nivel deportivo se ha decidido aplazar la Liga de fútbol, que había comenzado este pasado fin de semana con el empate (1-1) del Vissel Kobe de Andrés Iniesta ante el Yokohama. No habrá partidos de categorías profesionales, como mínimo hasta el 15 de marzo, con lo que 94 encuentros tendrán que disputarse en otra fecha.

Otra acontecimiento deportivo, importantísimo para el público asiático, que se ha suspendido es el Mundial de tenis de mesa que se tendría que haber celebrado en Busan (Corea del Sur) entre el 22 y el 29 de marzo y que ha sido aplazado para el mes de junio.

Después de estas últimas decisiones, los ojos de todo el mundo se han dirigido hacia Tokio. La capital japonesa acogerá los Juegos Olímpicos entre el 24 de julio y el 9 de agosto. En principio, las autoridades niponas continúan trabajando con normalidad, pero la explosión del virus pone todo en cuarentena. “Los preparativos para los Juegos continúan con normalidad. Nos estamos coordinando con el COI y el comité organizador para celebrar un evento seguro para atletas y público”, aseguró el pasado viernes Yoshihide Suga, jefe de gabinete del gobierno.

Hay que estar preocupados, pero el COI tomará las medidas oportunas“, dijo al respecto Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español. Nadie quiere hablar aún de sedes sustitutas, aunque desde Londres se insinuó que la capital británica estaría preparada para afrontar semejante desafío. Por su lado, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, descartó por completo que la capital de España pudiera acoger los Juegos Olímpicos de este verano.

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