Producto de las secuelas del estallido social, ya se veía un menor crecimiento en las colocaciones de la banca a fines del año pasado. Pero enero fue excepcional, porque los préstamos de consumo anotaron su primera caída interanual desde la crisis subprime.

Esa contracción que se desprende de la serie que monitorea y construye el Banco Central, es uno de los temas que advierte Scotiabank en un informe, donde tilda de “preocupante” y de “abrupta desaceleración” lo ocurrido con las colocaciones de consumo post 18 de octubre, y en particular por el hito del primer mes de 2020, cuando se contrajeron 0,7% año contra año.

Es más, explican que esta desaceleración es aún más evidente si se analiza su comportamiento estacional, pues desde octubre de 2019 sólo se han observado caídas mensuales en las colocaciones, contrario a lo que suele ocurrir a fin de año.

“Si bien estimamos que esta contracción del crédito de consumo podría estar residiendo en ciertos proveedores de crédito y segmentos de clientes, sigue siendo un aspecto complejo y preocupante que debería ser mencionado y analizado por la autoridad monetaria, toda vez que podría señalizar la necesidad de reevaluar de manera importante el grado de estímulo monetario entregado”, detalla Scotiabank en el informe.

De todas maneras, aclara que siguen esperando que la TPM se ubique en 1% en diciembre, “con el primer recorte temporal muy condicional a la dinámica del tipo de cambio, toda vez que el BC se ha encargado de vincular el tipo de cambio y su volatilidad al estímulo monetario”, puntualiza.

En 2009 la caída en las colocaciones de consumo “anticiparon una posterior desaceleración en los otros segmentos de crédito, así como una agresiva reacción contra-cíclica por parte de la autoridad monetaria que a los pocos meses ubicó la TPM en su mínimo técnico e implementó medias de seudo relajamiento cuantitativo”, recuerda.

Eso sí, desde la entidad ven que las colocaciones comerciales han tenido dinamismo, y que esa continuaría siendo la tendencia en 2020 gracias a la inversión que ya estaba programada y que está en proceso de ejecución. Sin ir más lejos, en enero esta cartera registró un alza de 7,2% año contra año.

¿A qué se debe? En parte por las colocaciones de comercio exterior (Comex), argumenta Scotiabank. Esto, considerando que representan cerca de un 10% de la cartera comercial y que incluyen el efecto de la depreciación del peso. Pero todo el mayor dinamismo no sería atribuible a este segmento, ya que también se ha observado una aceleración de los créditos comerciales en moneda local (no Comex).

A raíz de lo anterior, dicen que “2020 no sería por ahora un año de contracción de la inversión total dado relevantes proyectos en minería, energía y obras públicas que están en punto de no retorno, y demandando crédito por parte de ejecutores directos y proveedores. Reconociendo la recalendarización y postergación de proyectos, estos han ocurrido eminentemente en el sector inmobiliario, pero no en otros sectores catastrados por la CBC. Lo anterior conversa bastante bien con el dinamismo observado en el crédito comercial”, dice.

Sin embargo, el próximo año sería más incierto para el dinamismo de la inversión, “donde podrían verse mayores y más amplias postergaciones a nivel sectorial en la medida que los focos de incertidumbre no logren mitigarse”, agregan.

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