Las fuertes lluvias registradas en los últimos días pusieron en alerta a varias zonas de Bolivia, que hasta la fecha reporta más de 10.000 familias afectadas y 18 personas fallecidas, según datos del Ministerio de Defensa. Además, los aluviones destrozaron cientos de viviendas, por lo que el Gobierno anunció que 7 millones de pesos bolivianos (822 millones de pesos chilenos) serán destinados a paliar la emergencia.

En Cochabamba, centro de Bolivia, el municipio de Tiquipaya de 54.000 habitantes, es el más damnificado y fue declarado zona de desastre, luego de que un alud arrasara con todo a su paso en calles y avenidas principales, dejando a miles de pobladores sin sus hogares.

La Agencia Estatal de Vivienda (AEVivienda) presentó un informe sobre la reubicación de los inmuebles afectados por el alud en Tiquipaya. Mientras que un dron sobrevuela la cabecera del río Taquiña para evaluar la situación luego de las últimas lluvias y así prevenir futuras inundaciones.

El Ministerio de Energías, mediante un comunicado, informó que se decidió como una forma de solidaridad “asumir el costo del servicio de energía eléctrica correspondiente a febrero”.

Esto nace “como una medida adicional de solidaridad con las familias damnificadas por el desborde del río Taquiña, en los municipios de Colcapirhua y Tiquipaya, por lo que se dispuso excepcionalmente asumir el costo del servicio de electricidad correspondiente al mes de febrero de 2020”.

Por su parte, la Presidenta interina, Jeanine Áñez aseguró que “destinarán todos los recursos necesarios para asegurar el manejo integral de las cuencas de Cochabamba, especialmente de la cuenca Taquiña”, que es donde se produjo la tragedia de los últimos días.

Al menos 40 máquinas se usan para despejar las calles y un grupo masivo de voluntarios y soldados de las Fuerzas Armadas trabajan de manera continua en los puntos afectados por el alud y los deslizamientos ocurridos en el municipio de Tiquipaya.

La Mandataria formó un grupo con el fin de reactivar la Autoridad Departamental de Cuencas, con el objetivo de: levantar datos acerca de los ríos y la construcción de obras civiles preventivas ante estos casos. Medida que fue valorada positivamente por el alcalde de Tiquipaya, Juan Carlos Angulo, quien destacó la iniciativa.

Mientras tanto, la gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, indicó que aunque no hay fecha definida para el funcionamiento de la nueva entidad, debe ser en el menor tiempo posible para así poder evitar más desastres.

Dentro de las determinaciones de la reunión, en la que participaron cuatro ministerios: de Defensa, Obras Públicas, Presidencia y Salud, se anunció que no se permitirán más asentamientos ilegales.

“Pedimos que no insistan en asentamientos donde se pone en riesgo la estabilidad de las cuencas. Esta es una de las principales causas de los desastres que ahora estamos viviendo. Fue un error permitir estas prácticas ilegales”, sostuvo Áñez.

El Ministerio de Educación también realizó un comunicado, en el cual aseguró “tolerancia en la asistencia a las unidades educativas para el personal administrativo, docente y estudiantil del municipio de Tiquipaya”.

Es la segunda vez en dos años que un deslave golpea este municipio de Cochabamba, el más reciente cubrió con sus efectos 2.800.000 metros cuadrados.

La alerta naranja se mantiene activa, esto indica que existe un nivel de amenaza importante, con fenómenos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades habituales del ser humano, en el departamento ante la amenaza de nuevo desastres naturales de este tipo, provocados por las fuertes lluvias.

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