En Brasil, el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, en conferencia con el secretario de Seguridad Pública, el general en la reserva João Camilo Pires de Campos, dijo lo siguiente:

Policías en la calle y los bandidos en la cárcel. Aquí, en Sao Paulo, los bandidos no van a ser una molestia”. “Derechos humanos es proteger a las familias, proteger las propiedades, proteger a aquellos que son brasileños de bien, que no son criminales, proteger, amparar y apoyar a los policías, la policía civil y la militar. Criminales serán tratados como criminales, en cualquier circunstancia. Serán inmovilizados y presos y si es necesario elegir entre la vida de un policía y la de un bandido, yo como gobernador determino que vamos a salvar la vida del policía y que el bandido vaya a parar al cementerio”.

Esto es lo mismo que a los chilenos les gustaría escuchar de parte de alguna autoridad del Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa o de la Intendencia

/gap