El Sábado estuve almorzando en Valdivia en la casa de Alejandro Saenz, y estaba su padre Orlando, quien fue presidente de la Sofofa en la UP, y uno de los principales opositores de Allende, y contó la siguiente anécdota.
“Luego de una áspera reunión con Allende nos quedamos conversando amigablemente y le pregunto : Presidente usted siempre habla mal de sus adversarios políticos, no hay nadie a quien usted considere un buen hombre?
Mire me dijo, yo admiro a los hombres de verdad, y el Presidente Ibáñez era uno. Fíjese que el 54, Ibáñez gobernaba con la derecha y nosotros levantamos a los sindicatos, los sacamos a la calle y fuimos a Huelga general, con esta situación de desorden Ibáñez le pidió la renuncia a su gabinete y nos mandó a llamar a la Moneda a los principales dirigentes Socialistas y Comunistas.

Nosotros nos juntamos y concluimos que nos iba a pedir armar Gobierno con nosotros, estuvimos toda la tarde repartiéndonos los cargos.
Al día siguiente llegamos a la Moneda, nos hicieron pasar a una sala de espera y cuando apareció el Presidente tenía un papel en la mano con nuestros nombres y nos pidió formar dos filas en la medida que nos nombraba.
Una vez formados, entra un pelotón de Carabineros y nos dice:
-Los de la fila izquierda, llevénselos presos. Y los de la otra fila tienen 48 horas para parar la huelga o se van presos también!
Y que pasó preguntó Saenz…
Paramos la huelga pueh!
Ese Presidente era un Hombre! Digno de admiración! Terminó Allende”
COROLARIO: lo único que respetan los Comunistas es la Fuerza.

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