“Eres una vergüenza. Estamos teniendo récord de casos todos los días y no estás haciendo nada. Estás falsificando la información y confundiendo al público. Más de 4.000 personas han muerto y están culpando a los manifestantes. No tienen ningún plan y no están haciendo nada“.

Esas fueron las duras palabras con las que fue increpado este lunes durante una rueda de prensa Ron DeSantis, el gobernador republicano del estado de Florida, por un hombre que acusó al mandatario de no hacer nada para frenar el ritmo de contagios en ese lugar de Estados Unidos.

Lo que dijo ese ciudadano es una reacción sobre lo que se está viviendo hoy en Florida: un preocupante repunte de casos de coronavirus en estados del sur del país. Además de Florida, esta escalada también se está dando en Texas y Arizona.

Algunos expertos en Estados Unidos le atribuyen este número de casos a la decisión de muchos estados de reactivar sus economías de manera prematura. Y como se dijo en otros artículos en este diario, esta situación se debe a que estados sureños –algunos con gobernadores republicanos– acataron la línea de Trump de apresurar la reapertura.

El avance imparable en la primera economía condujo este lunes al cierre de salones de restaurantes, bares y cines en toda California, además de iglesias, gimnasios, centros comerciales y salones de belleza en los 30 condados más golpeados del estado, incluido Los Ángeles.

El retroceso se da en medio de un intenso debate sobre las medidas de restricción, incluida la reapertura de escuelas, entre autoridades políticas de distintas jurisdicciones.

Autoridades de Houston, la mayor ciudad de Texas, pidieron por ejemplo un nuevo confinamiento después de que se detectaran 1.600 nuevos casos en 24 horas. Pero el gobernador republicano del estado no cedió.

Gobernador de Florida

Ron DeSantis, gobernador de Florida.

Foto:

AFP

¿Qué pasa en Florida y Texas?

El coronavirus avanza sin freno por uno de los focos principales de la pandemia en EE. UU., Florida, que reportó este lunes 12.624 nuevos casos de covid-19 tras registrar el domingo un récord nacional con 15.300.

Desde el 1.º de marzo se han registrado 282.435 casos y 4.277 muertes en Florida, incluyendo solo a los residentes en este estado, según los datos de su Departamento de Salud.

Miami es ahora el epicentro del virus. Lo que vimos en Wuhan (China) lo estamos viendo ahora aquí”, dijo este lunes la especialista en enfermedades contagiosas Lilian M. Abbo, del Sistema de Salud de la Universidad de Miami, que compareció en una videoconferencia junto al alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez.

En Miami-Dade se registraron en las últimas 24 horas 3.269 casos nuevos, lo que significa que desde el 1.º de marzo 67.713 personas se han contagiado y 1.143 han fallecido en este condado del sur de Florida con unos 2,8 millones de habitantes. Detrás están Broward y Palm Beach, también en el sureste de Florida, con 31.484 contagiados y 464 fallecidos, y 21.806 y 611, respectivamente.

Ante este panorama, el gobernador DeSantis anunció el envío adicional de 3.000 profesionales de la salud a centro médicos. “Las pruebas de coronavirus están tardando 7 días en dar los resultados y, mientras tanto, las personas asintomáticas que se hicieron la prueba no se aíslan, y esto produce contagios. Nuestro reto es controlar a los asintomáticos“, dijo el gobernador.

Ante la crisis que está viviendo Florida, con hospitales desbordados y falta de personal médico, la máxima autoridad del estado no anunció, sin embargo, que piense ordenar nuevamente la orden de permanecer en casa, como sucedió en marzo. “Trabajamos con la Casa Blanca para obtener más recursos para hospitales del sur de la Florida”, afirmó el gobernador.

/gap