El presidente Donald Trump ha convocado una nueva rueda de prensa inesperada para anunciar que ha autorizado nuevas restricciones para los que han viajado a Irán y revisiones especiales para los que vengan de Corea del Sur y zonas de Italia. Su anuncio se produjo después de dar las condolencias a la familia de “una mujer maravillosa –según descripción de Trump- residente en el entorno de Seattle (estado de Washington), de cerca de 60 años, que este sábado se ha convertido en la primera víctima del coronavirus en Estados Unidos.

Según un portavoz de EvergreenHealth, esa mujer falleció en uno de los hospitales de la organización ubicado en Kirkland. “Es un día en nuestro estado porque una de nuestras residentes ha fallecido por el Covid-19, señaló el gobernador Jay Inslee en un comunicado. “Vamos a seguir trabajando para que no muera nadie más”, añadió.

La restricción de viajes con Irán se amplía a todos los extranjeros que hayan estado en ese país en los últimos catorce días

Robert Redfield, director del Centro de Control de Enfermedades (CDC), que compareció en la Casa Blanca junto al presidente, señaló que todavía no se ha confirmado como esa mujer pudo contraer el virus, pero todo apunta que es un caso de infección entre comunidades. No tenemos pruebas de que viajara al extranjero”, remcarcó Redfield.

El vicepresidente Mike Pence, en su condición de coordinador del equipo para luchar contra el coronavirus, enumeró las nuevas medidas. Si bien ya existe una restricción de viajes con Irán, esto se amplía a todos los extranjeros que hayan estado en ese país en los últimos catorce días. También detalló que el presidente ha ordenado al departamento de Estado que se ponga en máximo estado de alerta a aquellos que pretendan viajar a determinadas zonas de Italia o Corea del Sur, otros dos focos importantes de contagio.

Además, la diplomacia estadounidense requerirá una coordinación con las autoridades de estos dos países para que se sometan a revisiones extraordinarias a todos lo que vayan a salir con rumbo a EE.UU.

“No hay razón para el pánico”, insistió y arremetiendo contra los medios liberales y los políticos demócratas, a los que acusa de sembrar el pánico

“También estamos mirando en la frontera sur”, respondió Trump cuando le preguntaron si se planteaba cerrar el acceso desde México.

Trump volvió a jugar la carta de que no hay que hacer saltar las alarmas, pese a que ha habido una defunción. “No hay razón para el pánico”, insistió y arremetiendo contra los medios liberales y los políticos demócratas, a los que acusa de sembrar el pánico, con la consiguiente caída del parquet bursátil. Ha adoptado el Dow Jones como el termómetro de su gobierno. “Volverá a subir con fuerza, tenemos un consumo muy potente”, dijo. Sin embargo, continuó su crítica hacia la Reserva Federal (Fed o banco central de EE.UU.), por mantener los tipos de interés muy altos y que, según su criterio, debería rebajarlos. “Necesitamos una Fed que lidere”, matizó.

También negó que le haya dicho que esto del coronavirus sea una farsa, que lo ha dicho. Matizó que no se refería al asunto sanitario sino a la utilización que hacen sus rivales en contra de su mandato.

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