Por primera vez tras el 18 de octubre, la Primera Dama, Cecilia Morel, se refirió a la crisis social que vive el país. En entrevista a El Mercurio, Morel abordó el polémico audio que se filtró tras el estallido social donde habló de una “invasión alienígena”, los hechos de violencia ocurridos durante estos cuatros meses, el plebiscito del 26 de abril y los cuestionamientos hacia el Presidente Sebastián Piñera.

“Mi sentimiento más predominante a lo largo de estos cuatro meses ha sido pena, pena por nuestro país, por sentir que creíamos que estábamos yendo por buen camino de repente se desarmó y nos desintalamos. He sentido también, al igual que muchos chilenos, la sensación de incertidumbre”, sostuvo la Primera Dama.

En esta línea, Morel sostuvo que el estallido social “la sorprendió” porque, aseguró, el gobierno tenía claro el diagnóstico de la clase media. Sin embargo, reconoce que “el grupo de clase media, especialmente emergente, se fue endeudando” y sintió más incertidumbre”.

Filtración de polémico audio: “Fue un desacierto”

La Primera Dama aclaró las condiciones en que se dio a conocer el polémico audio en el que emitió frases como “estamos absolutamente sobrepasados, es como una invasión extranjera, alienígena, no sé cómo se dice”, y que “vamos a tener que disminuir nuestros privilegios y compartir con los demás”.

“Fue un whatsapp en tono de confianza, de intimidad, y obviamente en un momento mío emocional en que estaba muy afectada, muy conmocionada, fue casi como un desahogo y fue un día de muchas situaciones. Lo importante es que ya dije que había sido un desacierto, no le hecho la culpa a nadie de su filtración”, explicó Morel, y reiteró, tal como lo hizo hace unos meses, de que se trató de “un desacierto”.

Cuestionamientos al Piñera: “Es tremendamente injusto”

Consultada por las críticas al Mandatario y las voces que piden su renuncia, Morel respondió: “Lo encuentro tremendamente injusto, como si Sebastián fuera el responsable de todo lo que ha pasado en las últimas décadas” y agregó que “hay una propaganda muy fuerte de sectores cuya máxima fortaleza es su aparato propagandístico, que se han instalado contra Carabineros y contra Sebastián Piñera, diciendo que ellos son los grandes culpables”.

Respecto a la baja aprobación presidencial (alcanzó el 6%), la Primera Dama sostuvo que “cuando hay una crisis de esta naturaleza, tan grande, nadie puede salir bien aprobado. Vuelvo a insistir como si la responsabilidad fuera del Presidente” y que la sociedad “está muy polarizada, y muy a nivel de emociones y no de racionalidad”.

“Ese odio que todos han hablado obviamente que a uno le afecta, y a mis hijos muchos y a mis nietos también. Esa es de las cosas a nivel emocional que a Sebastián le duelen mucho, también es un ser humano. Es tremendamente injusto, tremendamente fuerte”, expresó.

Violaciones a los Derechos Humanos: “Como política de Estado no existe”

Morel fue enfática en asegurar que “la violación a los Derechos Humanos como política de Estado no existe” y que, por lo tanto” no ha existido “violación sistemática a los derechos humanos”.

En esta línea dijo que “en todos los grupos hay excepciones en sus comportamientos. Por supuesto que hay algunos que no han cumplido esos protocolos, pero lo importante es que se ha sido transparente, todos esos casos han sido puestos en manos de la Fiscalía. No es el gobierno el que define quién o no cometió un delito. Me importa mucho que quede claro”.

Nueva Constitución: “No me gustan las campañas del terror”

La Primera Dama sostuvo que “la Constitución como está claramente va a cambiar. Ya sea que una enteramente nueva o que se reforme la actual, dentro de la institucionalidad vigente”, aseguró.

“Las dos alternativas son legítimas y esa es una demanda de participación, las personas también querían que su voz se oyera. Lo que pasa es que hay mucha desinformación respecto de qué es lo que una Constitución puede solucionar”, agregó.

Morel descartó dar a conocer cómo votará en el plebiscito porque “la exigencia número uno como gobierno es la prescindencia” y respecto a las críticas de la derecha más dura a este proceso – quienes argumentan que se va a dar apertura para que la izquierda escriba las nuevas reglas- agregó: “No me gustan las campañas del terror. Esto también es una gran oportunidad y tenemos que ver el lado positivo de las oportunidades. La centroderecha tiene que confiar más en la sensatez de los chilenos. Finalmente, siempre triunfa la sensatez, sobre todo en momentos de elecciones”.

/psg