Esto es vivir rápido y al límite. Astrónomos de la Universidad de Warwick han observado a mil años luz de distancia un planeta extrasolar similar en tamaño y composición a Júpiter (lo que se llama un Júpiter caliente) que orbita una estrella similar al Sol en poco más de 18 horas, menos de lo que dura un día en la Tierra. Claro que una velocidad extrema implica una cercanía extrema. Y el riesgo máximo de acabar destruido.

Bautizado como NGTS-10b, el planeta fue descubierto utilizando el método de tránsito, la observación de una disminución en el brillo de una estrella que indica que un mundo ha pasado por delante. De 100.000 estrellas observadas desde el Observatorio Paranal del Observatorio Europeo Austral (ESO) en el corazón del desierto de Atacama, Chile, una atrajo la atención de los astrónomos debido a frecuentes caídas en su luz causadas por la rápida órbita del planeta.

«Aunque en teoría los Júpiter calientes con períodos orbitales cortos (menos de 24 horas) son los más fáciles de detectar debido a su gran tamaño y tránsitos frecuentes, han demostrado ser extremadamente raros. De los cientos conocidos actualmente, solo hay siete que tienen un período orbital de menos de un día», indica James McCormac, del departamento de Física en Warwick y autor principal del estudio.

NGTS-10b es un 20% más grande que nuestro Júpiter y tiene un poco más del doble de su masa. Orbita tan rápido porque está muy cerca de su sol, solo el doble del diámetro de la estrella. En el contexto de nuestro sistema solar, se ubicaría 27 veces más cerca que Mercurio de nuestro propio Sol. Se trata del planeta similar a Júpiter con la órbita más corta. Los científicos han notado que está peligrosamente cerca del punto en que las fuerzas de marea de la estrella podrían destrozar el planeta.

Es probable que este mundo esté bloqueado por las mareas, por lo que un lado está constantemente frente a la estrella y constantemente caliente, a una temperatura promedio de más de 1.000ºC, según los investigadores. La estrella misma tiene alrededor del 70% del radio del Sol y es 1.000ºC más fría que el Sol, alrededor de 4.000ºC. NGTS-10b también es un excelente candidato para la caracterización atmosférica con el próximo telescopio espacial James Webb.

Consumido por su estrella

Los planetas masivos generalmente se forman lejos de la estrella y luego migran a través de interacciones con el disco mientras aún se están formando. O interaccionan con planetas adicionales mucho más adelante en su vida. Los astrónomos planean continuar observándolo durante la próxima década para determinar si este planeta permanecerá en esta órbita por algún tiempo, o si entrará en una espiral de destrucción.

«Se cree que estos planetas ultracortos migran desde los confines de sus sistemas solares y eventualmente son consumidos o interrumpidos por la estrella. Somos muy afortunados de atraparlos en esta órbita de corto período. O los procesos por los cuales el planeta migra a la estrella son menos eficientes de lo que imaginamos, en cuyo caso puede vivir en esta configuración durante un período de tiempo más largo», agrega el coautor David Brown.

«Todo lo que sabemos sobre la formación de planetas nos dice que los planetas y las estrellas se forman al mismo tiempo. El mejor modelo que tenemos sugiere que la estrella tiene unos 10.000 millones de años y suponemos que el planeta también. O lo estamos viendo en las últimas etapas de su vida, o de alguna manera puede vivir aquí más de lo que debería», señala el coautor Daniel Bayliss.

La investigación aparece publicada en «Monthly Notices of the Royal Astronomical Society».

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