El presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva, encabezó hoy su primera inauguración del Año Judicial, y se refirió a los hechos ocurridos el último año, siendo uno de estos la crisis social.

Ante el Presidente Sebastián Piñera, autoridades de distintas intuiciones como el fiscal nacional, Jorge Abbott, el defensor nacional, Andrés Mahnke, la presidenta del Consejo de Defensa del Estado, María Eugenia Manaud, diputados y senadores, Silva llamó a “escucharse recíprocamente” de cara a los procesos que enfrentará el país este año.

“Sentimos un profundo pesar por la situación que vive nuestro país y, en especial, por la privación de la vida y la integridad física y psíquica que han sufrido chilenas y chilenos tras el denominado estallido social”, manifestó.

Silva también señaló que como poder del Estado “nos preocupa el estado de tensión que se vive en la actualidad, que revela una división que la democracia invita a superar. Estamos en una situación especialmente delicada, con énfasis muy marcados que, en ocasiones, hacen difícil visualizar consensos o soluciones alcanzables al corto plazo”.

Recalcó así la importancia del Poder Judicial en cuanto a su labor de “juzgar y, en su caso, responsabilizar civil y penalmente a quienes han trasgredido las normas de convivencia básicas de nuestro Estado de Derecho, así como los derechos humanos de las personas”, y asegurando que “los tribunales han respondido de manera adecuada”.

“Pero además del rol propiamente jurisdiccional, creo imprescindible hacer un llamado a los actores políticos y sociales a hacer un esfuerzo por escucharse recíprocamente, partir por aquello en que existe acuerdo, pensar en lo que puede ser objeto de consenso y ceder posiciones donde sea necesario conforme a los intereses superiores del país y de la comunidad, a fin de ir allanando el camino hacia decisiones colaborativas, construidas y de las que todos se sientan parte”, agregó.

Silva aseguró también que las movilizaciones sociales “han puesto de manifiesto un descontento profundo que desde hace tiempo se venía gestando en nuestro país y que nos debe hacer pensar sobre nuestra capacidad de apreciar los contextos y advertir el sentir social”.

En esa línea, sostuvo que “la suma de decisiones administrativas y jurisdiccionales que exhiben un mapa de conflictos asociados a vulneración de derechos y situaciones de abuso, debiera ser una alerta para los entes políticos responsables de generar los cambios legislativos que hoy aparecen de evidente necesidad”.

“He allí, a mi juicio, un aprendizaje doloroso, en el que todos los actores sociales, políticos y económicos tenemos algo que aportar, sin romper, insisto, los deberes y el respeto de separación de funciones”, concluyó.

Tensión con otras instituciones

El presidente del máximo tribunal también se refirió a “momentos de tensión” con otros órganos jurisdiccionales, siendo el último aquello vivido con el Tribunal Constitucional (TC) a raíz de fallos de la Corte que iban contra la jurisdicción de este último.

“Es cierto, las diferencias existentes con otros órganos jurisdiccionales han experimentado instantes de algidez, que son connaturales a las adaptaciones de cambios competenciales que aún repercuten en ámbitos de decisión en que existen aparentes concurrencias”, declaró.

Y continuó: “Sin embargo, podemos decir que manteniendo cada órgano jurisdiccional su espacio de autonomía y atribuciones, hemos sabido superar esa tensión, volviendo al clima de cordialidad”.

Proceso constituyente

De cara al plebiscito del 26 de abril y la elección de los constituyentes que podría producirse en octubre, Silva aseguró que ambos procesos imponen plazos acotados de reflexión interna de cada institución que podría ser alterada.

“La responsabilidad insta a quienes hoy dirigen los órganos objeto de una posible reforma en la Carta Fundamental a definir líneas para opinar, en los espacios pertinentes, sobre cómo aprecian y proyectan las posibles alteraciones propuestas, con una visión de Estado, no mezquina, lejana a los intereses particulares de sus integrantes, debiendo concentrarse en el mejor devenir para el país”, sostuvo Silva.

Aseguró que el Poder Judicial está analizando el actual régimen constitucional y los posibles cambios que podrían experimentarse.

“Aunque la tarea no es sencilla”, acotó, “el esfuerzo vale la pena, pues permitirá contribuir en la discusión que se daría en el seno del proceso constituyente para la adopción de decisiones informadas, que dictarán el porvenir de nuestra República en las próximas décadas”, concluyó.

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