Cerca de las 16.00 de este martes comenzó a circular el rumor de un caso positivo de coronavirus en el Hospital de Talca. Verónica Salinas, vendedora del lugar, contó que “en cuanto supimos que andaba Mañalich aquí, supusimos que era por el coronavirus. Fuimos a comprar mascarillas y alcanzamos las últimas, porque se habían agotado. Nos asustamos. Incluso, mucha gente que venía a ver a sus familiares no quisieron entrar al hospital”.

Poco después de que se confirmara el caso, un bus de Carabineros se instaló en las afueras del hospital. Mientras, vecinos se volcaron a las farmacias para conseguir alcohol gel, que también se acabó en algunos locales.

En San Javier se tomaron medidas más extremas: se cerró el Cesfam donde trabaja el médico contagiado, pese a que no llegó a retomar sus labores. Según explican en el recinto, el profesional llegó a trabajar el viernes, pero la directora le recomendó ausentarse por el riesgo de la ruta realizada. Por ello, detallan, no atendió a pacientes.

El municipio también suspendió las clases, al igual que Hualañé, donde se cancelaron todas las actividades públicas. Al respecto, el intendente del Maule, Pablo Milad, hizo un llamado a todos los alcaldes a mantener la calma.

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