La oleada de cancelaciones, aplazamientos o reprogramación de competiciones deportivas continúa, especialmente en Italia, el país de Europa más afectado por la epidemia, con 3.089 casos confirmados y 107 fallecidos, según el último balance.

La vuelta de la segunda semifinal de la Copa de Italia de fútbol, entre Nápoles e Inter de Milán el jueves, fue aplazada, un día después del aplazamiento de la primera, que debían jugar el miércoles Juventus y AC Milan.

El gobierno italiano se propone evitar al máximo las aglomeraciones de gente y las multitudes, para lo cual decidió por un decreto firmado este miércoles por el primer ministro Giuseppe Conte que las competiciones deportivas, incluidos los partidos de fútbol, se disputen a puerta cerrada al menos hasta el 3 de abril.

El ciclismo se enfrentaba este miércoles a una situación especialmente delicada, con varias carreras importantes organizadas en marzo: Strade Bianche (cerca de Siena el 7 de marzo), la Tirreno-Adriático (11 al 17 de marzo) y, sobre todo, la Milán-San Remo del 21 de marzo.

El equipo australiano Mitchelton-Scott, que cuenta en sus filas con los británicos Adam y Simon Yates, anunció este miércoles que no tomará parte en las carreras italianas. Tampoco en la París-Niza y lo justificó por su “deber de proteger la saludad y el bienestar” de corredores e integrantes de la formación.

Por su parte, el equipo Jumbo renunció a participar en la Strade Bianche, igual que el Groupama-FDJ, que amplió su renuncia también a la Tirreno-Adriático.

El equipo Ineos del colombiano Egan Bernal, el ecuatoriano Richard Carapaz y el británico Chris Froome anunció que no competirá hasta el 23 de marzo en la Vuelta a Cataluña, tanto por temores sobre el coronavirus como por la muerte el martes de su director deportivo, Nicolas Portal.

En otro continente, cuatro equipos ciclistas (UAE Emirates, Gazprom, Cofidis, Groupama-FDJ) fueron puestos oficialmente en cuarentena en Emiratos Árabes Unidos hasta el 14 de marzo. La enfermedad provocó ya la semana pasada la anulación de las dos últimas etapas de la Vuelta a Emiratos.

África no se escapa al caos: la temporada inaugural de la Liga Africana de Básquetbol fue aplazada.

En Asia, lugar en el que se generó la epidemia, las cancelaciones se multiplican y este miércoles se dio la del torneo de rugby Sevens en Japón y la del torneo preolímpico de básquet 3×3, que se iba a disputar del 18 al 22 de marzo en Bangalore (India).

– La llama olímpica, afectada –

Todo ello no hace más que alimentar las especulaciones y rumores sobre qué ocurrirá con grandes eventos deportivos como la Eurocopa de fútbol (12 junio-12 julio) y los Juegos Olímpicos de Tokio (24 julio-9 agosto).

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, afirmó este miércoles que su organización no se planteó “ni una anulación ni un aplazamiento” de los Juegos.

Pero el primer símbolo de los Juegos, la llama olímpica, podría verse ya de entrada afectado. Su tradicional recorrido, que debe iniciarse a finales de marzo desde Fukushima para ir recorriendo todo Japón, se hará bajo una vigilancia elevada.

Según un comunicado de los responsables locales de los Juegos Olímpicos, se pedirá a los corredores y a los espectadores que se “abstengan de participar” si no se sienten cómodos, y el comité de organización deberá “profundamente monitorizar la salud de los corredores y de los efectivos, sobre todo tomándoles la temperatura y con exámenes médicos”.

En lo que se refiere a la Eurocopa-2020, que debe disputarse en 12 países, entre ellos Italia, la UEFA se mantiene prudente y su presidente Aleksander Ceferin dijo el martes que no contempla “el peor escenario”.

“Evidentemente, las competiciones deportivas y con ello el fútbol y la Eurocopa están afectados. No hay que tener temores, pero esto puede evolucionar”, afirmó el miércoles el seleccionador francés Didier Deschamps, estimando “legítimo tener preocupación”.

Por su parte, la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado aplazó a junio su Congreso, que debía tener lugar en Budapest en marzo.

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