El Papa Francisco aceptó la renuncia del arzobispo de Lyon, el cardenal Philippe Barbarin, cuestionado por su silencio ante los abusos sexuales de un ex sacerdote de su diócesis, acusación de la que fue absuelto ante la justicia, anunció este viernes la Iglesia Católica.

“Esta renuncia no es una sorpresa. La ha anunciado, la ha reanunciado. Pero de todos modos sentimos que vivimos un momento muy importante para la diócesis”, declaró monseñor Michel Dubost, administrador apostólico que se ocupa de la gestión diaria de la diócesis de Lyon (centro-este de Francia), desde que Barbarin dio un paso al costado.

En una declaración difundida al mismo tiempo en el canal católico KTO, Barbarin subrayó que “estos cuatro años han sido años de gran, gran sufrimiento”.

“Creo que hay un gran sufrimiento que las víctimas han soportado primero, y es realmente por ellas por quien hay que rezar. Eran actos horribles y es importante que se dé vuelta a la página y que venga alguien que recorra una nueva etapa con toda la diócesis de Lyon”, afirmó.

Poco después de ser absuelto por el Tribunal de Apelaciones de Lyon el 30 de enero, Barbarin había dicho que ponía nuevamente a disposición del Papa su renuncia, para permitir “dar vuelta la página” en este caso muy simbólico sobre pedofilia y su encubrimiento en el seno de la Iglesia.

El Pontífice se había dado un tiempo de reflexión para responder a la nueva demanda de dimisión.

Argumentando la presunción de inocencia, el líder católico rechazó su renuncia en marzo de 2019 después de su condena a seis meses en primera instancia, en espera de la decisión del Tribunal de Apelación, que finalmente lo absolvió. El prelado de 69 años había sido acusado por no haber denunciado ante la justicia las agresiones cometidas por el entonces sacerdote Bernard Preynat, un cura de su diócesis, contra jóvenes scouts, entre 1971 y 1991.

“Adiós y gracias”

La designación del sucesor de monseñor Barbarin podría producirse en un plazo de “dos a cuatro meses”. Por el momento, monseñor Dubost seguirá como interino.

El 15 de mayo se celebrará en Lyon una misa solemne en presencia de monseñor Barbarin para “decirle adiós y gracias”, anunció el prelado.

En una entrevista con la revista Le Point publicada el 5 de febrero, el cardenal Barbarin afirmó que, a pesar de la absolución que lo había “reconfortado”, este asunto lo había “cambiado”.

Como en su juicio, el cardenal repitió que ignoraba las acciones del sacerdote antes de encontrarse con una víctima en 2014.

“No fue sino hasta fines del año 2014 (…) que tuve conciencia, brutalmente, de la realidad de los actos cometidos, de lo que significaban concretamente, del sufrimiento de las víctimas (…). Me doy cuenta que no había tomado medidas correctas”, explicó.

En el origen del caso, la suerte de Preynat, despojado de su condición de clérigo en julio pasado, será definida el 16 de marzo.

En su juicio ante el Tribunal Correccional, la fiscalía pidió una pena de al menos ocho años de prisión por los abusos sexuales que reconoció haber cometido contra scouts de 7 a 15 años.

Sus víctimas -cuatro a cinco por semana, según admitió el ex cura- contaron los escalofriantes abusos que sufrieron, los tocamientos, los besos en la boca y las masturbaciones que les imponía.

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