Finalmente esta semana empezó la discusión de la reforma previsional en el Senado, y ya hay un acuerdo con la oposición respecto a tiempos de tramitación, cuenta la ministra del Trabajo, María José Zaldívar. “Si seguimos el cronograma acordado, podríamos salir de la Comisión de Trabajo en cuatro o cinco semanas. Luego pasamos por la Comisión de Hacienda, donde los aspectos que se tienen que ver son algunos, no todos. Por lo tanto, si logramos llegar a un acuerdo técnico, es probable (poder aprobar el proyecto antes del plebiscito sobre una nueva Constitución). Pero puede ser que lleguemos (a un acuerdo), o que no ocurra, porque tienen que estar abiertas las distintas alternativas”, comenta la ministra.

¿Cómo está viendo la discusión que se está dando en el Senado, hay disponibilidad para llegar a acuerdos?

-Hemos tenido una primera semana bien intensa en reuniones. A pesar de que en un principio no estaba en tabla, el proyecto de pensiones comenzó su vista en la Comisión de Trabajo. Esa es una muy buena señal. También es una muy buena señal haber tenido una reunión con los parlamentarios de oposición y que hayamos definido un cronograma de trabajo. También fue buena señal que el actual presidente del Senado, junto al vicepresidente, manifestaron que este proyecto tiene urgencia para los parlamentarios.

Desistieron de la discusión inmediata y finalmente pondrán urgencia simple a la reforma previsional.

-La razón por la cual se modificó la urgencia fue porque vimos una coincidencia con la oposición: esto para ellos también es urgente. Establecimos un cronograma de trabajo en el cual nos plantearon que haya dos días lunes con audiencias, y que los días miércoles veamos el proyecto. Lo que les planteé es que para los días miércoles definamos un calendario en el cual tratemos, primero, los temas que son menos conflictivos y que podemos sacarlos más fácilmente, como son los seguros de lagunas, mejoras en el sistema de cobranza, el subsidio de dependencia, en lo cual podemos ir avanzando. Después de ello, dejamos para dos semanas distintas el destino del 6% y la regulación de la industria.

¿En la tercera y la cuarta semana?

-Sería lo más lógico. Pero al mismo tiempo, la idea es ya haber comenzado a trabajar esos temas de forma paralela con sus técnicos. Así, cuando lleguemos a esa semana, ya tendremos el camino más avanzado. Esta propuesta de trabajo la conversamos con el senador Juan Pablo Letelier (PS), las senadoras Carolina Goic (DC) y Adriana Muñoz (PPD), y estos tiempos más o menos les parecieron bien. Aquí, más que plantear cuál es el plazo, la forma de trabajo que acordamos nos va a permitir cumplir con el objetivo de ver la reforma de pensiones con urgencia.

¿Cuándo van a ingresar las indicaciones que acordaron con los diputados DC?

-Estamos terminando temas formales, deberían ingresar a principios de la próxima semana.

El ministro de Hacienda, Ignacio Briones, ha señalado que se puede evaluar abrir la administración del 13%, tanto para las AFP como para el ente público. ¿Hay espacio para incorporar eso?

-Hay que hacer varios pasos previos. Primero, hay que ver cuál es el destino del 6% de cotización adicional. Si es lo que proponemos nosotros, un 3% sería para ahorro colectivo, y otro 3% a cuenta individual. Entonces, eventualmente, podría existir la posibilidad de llevar un 13% de un lado a otro, salvo que se establezca que las reglas de inversión serán diferentes, es decir, que se defina que este monto adicional se invertirá en instrumentos de largo plazo, contrario a lo que pasa en las AFP, que tienen que ser muy líquidas. Si existe el mismo horizonte de proyección para las inversiones, no debería haber problemas. Como gobierno no tenemos problema en analizar una alternativa en la cual se pueda hacer traspaso del 13%, siempre y cuando sea en ambas direcciones, y eso es reconocer de antemano que la inversión del CASS debe hacerse de la misma manera, para que sean comparables.

Con los diputados DC acordaron subir desde UF 2,5 a UF 2,7 el monto para mujeres que cumplen los requisitos para acceder al fondo colectivo. ¿Hay más espacio para negociar un aumento de este beneficio a hombres o mujeres?

-Lo que hay que entender es que los beneficios que se otorguen deben ser financiados con las cotizaciones y deben ser sostenibles en el tiempo. El análisis que hemos hecho es que estamos en una situación de equilibrio con las UF 2 para hombres y UF 2,7 para mujeres, pensando en que además hay otro beneficio que se incorpora después para los pensionados futuros, que son las UF 0,04 por cada año cotizado, además de la garantía de UF 10,6 para quienes cotizan más de 30 años. Por lo tanto, si es que subiéramos el beneficio base, tendríamos que disminuir alguno de los otros para poder mantener este equilibrio.

¿Le han pedido aumentar el monto?

-Ahí hay una discusión, porque hablábamos con algunos parlamentarios de oposición, y ellos consideran que el beneficio base debería ser más bajo, y que podría ser más alto el beneficio por años de cotización, para no desincentivar la cotización. Hay otros parlamentarios de oposición que dicen que les parece que el requisito de edad para acceder a los beneficios es muy bajo, y creen que deberían ser 20 años de cotización. Entonces, si nos movemos dentro de estos parámetros y mantenemos la sostenibilidad, por supuesto que hay espacio para poder buscar un mecanismo que responda mejor al objetivo que tenemos, que es mejorar las pensiones de los actuales y futuros pensionados, y generar todos los incentivos para cotizar.

Entonces, ¿el dinero destinado al fondo colectivo llegó al tope, pero sí se pueden hacer ajustes internos que no impliquen mayor costo en el total?

-Llegó a su tope, porque hay que mantener los equilibrios, ese es un factor bien importante. Lo que se destina a solidaridad colectiva tiene que ser de tal magnitud, que permita mejorar los beneficios, pero no se puede perder el foco que, para poder tener mejores pensiones, hay que tener incentivos a la cotización.

¿Las cuentas nocionales (registro individual virtual) siguen sobre la mesa en la negociación?

-Nunca más lo han planteado, no hemos tenido ninguna solicitud de análisis respecto a eso.

¿Los parlamentarios les han enviado propuestas concretas, por ejemplo, una minuta con indicaciones?

-No, nosotros lo que tenemos es el documento de la mesa técnica, que son los principios en torno a los cuales ellos quieren construir su propuesta, y justamente esa fue nuestra dificultad, por eso habíamos pensado inicialmente ponerle discusión inmediata, para que a través de la discusión de indicaciones concretas pudiésemos saber cómo esos principios generales se traducen en una norma, porque en su gran medida esos principios nosotros los compartimos, y creemos que sí están contemplados en nuestro proyecto.

La industria ha dicho que con el ahorro colectivo se beneficia mucho a los actuales pensionados, pero a los jóvenes no necesariamente, ya que eso dependerá de cuánto tiempo coticen, cuánto aportan al sistema, y si es hombre o mujer.

-Hay una norma que está pasando desapercibida, que es entregarle nuevas facultades al Consejo Consultivo Previsional. Dentro de esas atribuciones está el revisar periódicamente los parámetros.

Pero el país lleva una década discutiendo mejoras al sistema de pensiones que no se han concretado, porque el Parlamento no ha logrado acuerdos. ¿No pueden darle más atribuciones a un organismo que pueda hacer cambio de parámetros?

-Este es un tema que es bien importante que nosotros como sociedad lo asumamos: tenemos que despolitizar el sistema de pensiones, es un tema que debería ser técnico, y debería llevarse y resolverse bajo este tipo de parámetros.

El Comité Financiero de los Fondos Soberanos dijo que el aumento del Pilar Solidario que fue aprobado el año pasado pondrá una mayor presión a la sustentabilidad del Fondo de Reserva de Pensiones (FRP). ¿No se agravará eso con el préstamo que el FRP va a tener que darle al fondo colectivo? Porque además ahora no se devolverá en 10 años, sino que en 20, según lo acordado con diputados DC.

-Hay que mantener los equilibrios, necesitamos entregar las mejores pensiones posibles, pero con sostenibilidad. Todos los análisis que se han hecho en torno al uso del 3% para solidaridad y para financiar inmediatamente un beneficio para los actuales pensionados, de la magnitud de la que ya hemos señalado, estaría absolutamente dentro de lo posible, y en ningún caso pondríamos en riesgo el fondo, según los análisis que tenemos y que ha desarrollado el Ministerio de Hacienda.

Otro de los acuerdos a los que llegaron con los diputados DC era que se evaluarían exenciones totales o parciales de cooperativas que se constituyan como AFP. ¿Lo van a ingresar en las indicaciones?

-Es un tema que se está evaluando.

¿La devolución de comisiones en caso de rentabilidad negativa también regirá para las cooperativas o es solo para las AFP?

-No podemos tener entidades con un estándar mayor que otras. Por lo tanto, una filial de cooperativas que se quiera constituir para administrar los fondos va a tener que cumplir con toda la normativa que sea aplicable para las AFP en aquello que no sea incompatible.

Si bien el proyecto propone devolución de comisiones, eso se comparará respecto a un índice de referencia. ¿Será el promedio que renta el sistema de AFP?

-Ese es un tema absolutamente técnico que es parte de lo que tenemos que trabajar. Debemos tener un benchmark que nos permita poder hacer esta comparación, y que sea construido para este efecto (…) Si todos los mercados van a la baja, obviamente que la situación es distinta (y no se devolverían comisiones), pero si las administradoras tienen retornos negativos, y eso es diferente a lo que ocurre en el resto de los mercados, obviamente que van a tener que hacer devolución de comisiones.

Pero en la historia de rentabilidades de las AFP no ha ocurrido algo así. ¿No hay que sincerar a los afiliados que es muy difícil que exista una devolución de comisiones?

-Hay años en los que sí. En el año 2008 veíamos que sí se habría producido una situación donde existía un periodo superior a doce meses (con retornos negativos).

Pero en la crisis subprime prácticamente todos rentaron negativo.

-Sí, pero por eso mismo hay que ver cómo fue la rentabilidad de las AFP respecto del resto.

La propuesta de oposición pide que se elimine el tope imponible. ¿Eso no se puede hacer, al menos para el 3% de ahorro colectivo?

-Hay tres puntos que hay que tener presentes. En primer lugar, los impuestos se pagan después de cotizaciones, por lo tanto, si libero el tope imponible habrá menor recaudación de impuestos. Ese es un tema importante a tener en cuenta, porque a través de los impuestos tenemos la posibilidad de otorgar mayores beneficios. Segundo, liberar el tope imponible implica un mayor costo para el empleador, porque el 6% no se tendrá que pagar respecto de los $2 millones, sino que de un porcentaje que puede ser mayor. Hemos sido supercuidadosos de no aumentar el costo del empleador más allá de un determinado monto, porque tenemos que cuidar las fuentes de trabajo. Lo tercero es que nosotros hoy en día estamos visualizando que los beneficios del fondo de ahorro colectivo solidario vayan a ser para personas que financien o tengan pensiones autofinanciadas inferiores a UF 25. Si libero el tope imponible, voy a hacer que esas personas vayan a contribuir aún más, contra nada.

¿Entonces no ven espacio?

-Eso no quiere decir que no haya espacio, hay que hacer el análisis del tema tributario, el análisis de costo, y de hasta qué punto la medida puede ser regresiva y generar una subcotización.P

“Tenemos una serie de proyectos que son relevantes dentro de la agenda laboral, no está solo 40 horas”

¿Cuál fue la explicación que le dio la Dirección del Trabajo por la polémica de los datos de despidos errados?

-Puntualmente lo que hubo fue un mal manejo de los datos. Cuando se hace un cambio de metodología se tiene que informar el cambio, y mantener las dos series por un tiempo prolongado. Junto a ello, se debe reconstruir otra serie para que los datos sean comparables. Los datos son muy relevantes, ya que con ellos se elaboran políticas públicas.

¿Acelerará el proyecto de modernización de esa institución?

-El tema de la modernización es una necesidad que se está tramitando, vamos a seguir adelante con este proyecto. No por el hecho de que hayamos tenido un problema en la forma en la cual se entregaron las cifras, vamos a tener una postura distinta con respecto a este proyecto.

Dentro de la agenda laboral, uno de los proyectos más relevantes es el que reduce la jornada a 40 horas, y que ahora en marzo comienza su tramitación en el Senado. ¿Ya iniciaron las conversaciones con los parlamentarios de oposición que integran la Comisión de Trabajo?

-Honestamente, tenemos la prioridad puesta en pensiones. Ese es el proyecto prioritario para nosotros. Pero también tenemos una serie de proyectos que son relevantes dentro de la agenda laboral, no está solo 40 horas. También está el proyecto de trabajo a distancia y que de haber estado aprobado nos ayudaría a enfrentar el problema que puede generar el coronavirus. También está el proyecto de proyección al empleo, y estamos viendo que los espacios legislativos son pocos.

¿No les preocupa que avance, considerando que cuenta con los votos de la oposición y el respaldo ciudadano?

-Teniendo hoy en día la prioridad en pensiones y considerando que la misma Comisión de Trabajo se dio un plazo para ingresar indicaciones que es todo marzo, estamos bien todavía dentro de los plazos para poder manejar el tema.

Sobre el coronavirus y el ausentismo laboral, ¿cómo aplicará la normativa para los trabajadores y empleadores?

-Si hay personas que están con sospecha de coronavirus, corresponde que se le entregue una licencia. Si son más de 10 días, la licencia se paga completa, y como son 14 días de cuarentena, eso es lo que corresponde.

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