Se podría pensar que lo que está viviendo Estados Unidos actualmente es una segunda oleada del coronavirus, pero realmente es un nuevo pico de la primera: el 24 de abril, el país registró unos 39.500 casos en tan solo un día, y las cifras, desde entonces, comenzaron a bajar hasta los 19.000 que se registraron por jornada del 7 al 9 de junio. En cambio, después de esos días, las cifras comenzaron a dispararse en estados como Texas, California o Florida.

Así, ayer se sumaron 40.000 casos en tan solo 24 horas, el valor más alto que se ha registrado en toda la pandemia. Si bien es cierto que el número de fallecidos sí que sigue una tendencia descendente, lo que ha ocurrido en Estados Unidos es que la proliferación de los test por todo el país ha ido revelando que la prevalencia de la Covid-19 en la población es muy superior a la realse espera que el número sea 10 veces mayor a los 2,5 millones de contagios que se han detectado hasta ahora.

Nueva York, estado que sí confinó a su población, ya tiene una presencia muy residual del SARS-CoV-2, pero los estados más conservadores y afectados en la actualidad por el coronavirus se resisten a poner en cuarentena a su población. Si bien se ha frenado el desconfinamiento en Texas, California o Florida, cada día vemos más personas en las playas disfrutando de un día de sol mientras siguen falleciendo hasta 800 personas cada 24 horas.

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