Bernie Sanders demostró que su campaña por la nominación presidencial del Partido Demócrata de 2016 era seria cuando obtuvo un sorprendente triunfo en Michigan impulsado por su oposición al libre comercio y apelando a los votantes de la clase trabajadora. Cuatro años después, ese mismo estado podría revitalizar las aspiraciones del senador por Vermont o relegarlo a un papel secundario frente a Joe Biden.

Michigan, que entregará 125 delegados, y otros cinco estados – Dakota del Norte (14), Idaho (20), Mississippi (36), Missouri (68) y Washington (89) – tendrán elecciones primarias este martes en un momento crítico en la contienda demócrata.

El ex vicepresidente Biden intentará terminar con las aspiraciones de Sanders y afianzarse como el favorito apenas una semana después de un resurgimiento en su campaña con un triunfo en el número de delegados conseguidos en el Supermartes. Durante distintos eventos en Michigan, Biden destacó el lunes algunos de los momentos difíciles que ha superado, desde cómo dejó atrás la tartamudez en su infancia, hasta el fallecimiento de su primera esposa y su hija.

Y Biden no estaba solo. El ex vicepresidente de Obama atrajo a los influyentes votantes afroamericanos del estado al hacer campaña junto a los dos candidatos afroamericanos más importantes que formaron parte de la contienda 2020: Kamala Harris y Cory Booker, quienes respaldaron a Biden en los últimos días como parte de una labor de consolidación a gran escala entre los líderes del partido.

Presión para Sanders

Por su parte, Sanders tiene la necesidad de revertir la situación mientras el calendario de las primarias se dirige rápidamente hacia otros estados que podrían favorecer a Biden y complicar su trayecto hacia la nominación del partido. El senador contrarrestó el enorme respaldo que han otorgado miembros del Partido Demócrata a Biden al obtener el apoyo del reverendo Jesse Jackson y de la representante Alexandria Ocasio-Cortez.

Después de dedicarle varios días a su campaña en Michigan, el senador pasó la víspera de las primarias del martes en Missouri, donde le quitó importancia a las preguntas sobre sus posibilidades e insistió en que la “energía y entusiasmo” de sus simpatizantes lo convertían en el candidato demócrata más fuerte para enfrentar al Presidente Donald Trump en las presidenciales de noviembre.

Este martes, que se repartirán 352 delegados en total, representa la primera vez que los votantes participarán en la contienda demócrata desde que el grupo quedó reducido a tres aspirantes, Sanders, Biden y Tulsi Gabbard. Esta será una nueva prueba para ver si el senador de Vermont puede generar un mayor interés entre los afroestadounidenses. En tanto, Biden debe demostrar que puede conservar la fuerza después de sus sorpresivos resultados del Supermartes.

“Me gustan sus posibilidades”, expresó la gobernadora de Michigan Gretchen Whitmer, quien respaldó a Biden.

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