En un mensaje publicado este jueves 12 de marzo y que será leído en los templos católicos de Chile este fin de semana (14 y 15 de marzo), el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile se refirió a la situación actual del país.

En un primer punto, el Comité Permanente expresa que los principales clamores sociales que se expresaron desde el 18 de octubre han sido desplazados en las prioridades de quienes toman las decisiones en Chile.

“Han transcurrido casi cinco meses y el despertar de Chile no ha sido atendido con la celeridad y efectividad que se esperaba, en asuntos tan graves como la injusta distribución del ingreso, los precarios empleos, sueldos mínimos y pensiones, las urgentes necesidades de acceso a la salud, la justa valoración de la mujer en la sociedad y la protección de los grupos más vulnerables, entre otros temas”, señalan los pastores.

En un segundo punto, los obispos dicen compartir “el razonable malestar de la gente respecto del rol que las autoridades, los legisladores y los dirigentes políticos y sociales están asumiendo frente a estos dramas”.

Agregan que “no se entiende por qué las necesarias correcciones que se prometen no avanzan con la rapidez anhelada. Decepciona el nivel del debate político en el que, con permanentes descalificaciones, los intereses particulares y sectoriales frenan acuerdos y logros que ayudarían al bien común. Chile exige un diálogo fecundo en un contexto de amistad cívica”.

Por otra parte, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal expresa que “los episodios de violencia, que siempre perjudican a los más pobres y vulneran los derechos de las personas, se repiten y mantienen en diversos puntos del país, generando un clima de miedo e incertidumbre que nos hace un grave daño. No podemos dejarnos vencer por esta espiral de violencia y terror”.

Añaden que “la democracia es un bien que todos tenemos que cuidar. Por eso, les invitamos a prepararse con serenidad y confianza para participar con su voto en el próximo plebiscito y hacer valer su opinión, escogiendo entre las legítimas opciones que se presentan”.

Finalmente, los Obispos invitan “a no tener miedo y renovar nuestra esperanza en Jesús en este tiempo de Cuaresma que mira a la Resurrección del Señor”. Del mismo modo, convocan a no dejarse llevar “por la desesperación y el fatalismo. Sigamos orando a la Virgen del Carmen por Chile, por la paz y la justicia, que son los pilares de una sociedad que pone en el centro la vida y la dignidad de la persona y la promoción del bien común”, concluye la nota episcopal.

Los cinco obispos que integraron el Comité Permanente de la CECh en su sesión del 11 de marzo son el presidente de la Conferencia Episcopal, Santiago Silva; el secretario general, Fernando Ramos, los miembros titulares Celestino Aós y Juan Ignacio González, y el primer sustituto Héctor Vargas.

Esta es la sexta declaración pública del Comité Permanente del Episcopado chileno desde el 18 de octubre de 2019, sin considerar las reflexiones de organismos del Episcopado ni de los obispos y administradores en sus respectivas jurisdicciones.

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