La situación económica mundial preocupa a Chile. No solo el coronavirus provoca estragos en las bolsas: el lunes fue un día negro para los mercados con la guerra de precios en el petróleo desatada por Arabia Saudita en represalia contra Rusia.

Ese día, el IPSA de la Bolsa de Santiago anotó una baja de 4,58% respecto al cierre del viernes, quedando en 4.035,80 puntos, su menor nivel desde diciembre de 2016. Todo ocurre en medio del estallido social y algunos ya aseguran que una recesión en Chile podría estar cerca.

Fue el 3 de marzo cuando el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, aseguró que, a pesar de que en el último tiempo se han reducido los hechos graves de violencia, estos deben ser condenados enérgicamente, “si no estamos condenados a la mediocridad económica”.

Una semana más tarde, la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) del Banco Central estimó que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de este año será de un 1,2%, cuando previo al 18 de octubre apuntaban a un crecimiento cercano al 2,5% en 2020.

“Chile tiene que prepararse para una recesión“, opina el economista Alejandro Alarcón, afirmando que “el virus va a estar dado por la demanda de China. Solo por el coronavirus, Chile va a crecer un punto menos. Con la expectativa de crecimiento de un 1%, China nos come todo”.

“Más encima, si tenemos una situación de desorden, de violencia y delincuencia, vamos a entrar a números negativos”, expone el experto, indicando que “en estos momentos, la violencia que hay está afectando a la trayectoria de la economía“.

Según la visión de Alarcón, “hay grupos descontrolados en nuestra sociedad y el Gobierno ha fracasado en controlarlos”, aunque dice que el Ejecutivo “ha hecho su mejor esfuerzo en los proyectos sociales”.

“Acá los políticos no están mostrando una altura que se requiere, que los pobres del país requieren“, concluye el académico de la Universidad de Chile.

Sin embargo, Bárbara Flores, investigadora del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) afirma que “existen factores externos que desestabilicen la economía y haya disminución de actividades. En eso se puede ver una baja de producción. Esta potencial recesión a la que podríamos llegar no se debe solo al estallido social“.

“Me parece que en este momento pesan más los factores externos. Si bien las expectativas de los inversionistas y cómo reaccionen a todo lo que está ocurriendo podrían bajar los capitales, si el Gobierno genera políticas de aumentar el gasto público, podría comenzar la producción local“, agrega Flores.

La economista explica además que la recesión se entiende como crecimiento negativo trimestral. “Tendríamos que ver en medio año una baja en el PIB. Yo no llamaría lo que está pasando recesión, hay que esperar los próximos meses”, concluye Flores.

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