Fuentes para lavarse las manos al ingresar a los locales de votación, marcas en el suelo para mantener un metro de distancia entre las personas y votar con las cortinas abiertas. Esas son algunas de las medidas de contención del coronavirus que adoptarán este domingo las autoridades de Sainte-Foy-lès-Lyons, en el este de Francia, de cara a los comicios locales que el presidente Emmanuel Macron defendió, pese a que calificó la pandemia declarada por la OMS como la “mayor crisis sanitaria que ha conocido Francia en un siglo”.

Por otra parte, la “Electoral Comission” del Reino Unido -algo así como el Servel de ese país- recomendó al gobierno aplazar las elecciones de mayo, habida cuenta de la emergencia internacional que se vive por el virus.

A 11.100 kilómetros de distancia de Francia, el ministro de Salud, Jaime Mañalich dice que el gobierno está atento al ejemplo francés para sacar lecciones de cara al plebiscito del 26 de abril que definirá si se aprueba o rechaza una nueva Constitución. “Después del domingo veremos cómo les fue a ellos y sacaremos conclusiones sobre las medidas que adoptaron”, señala el ministro.

Aunque aún no se toman medidas extremas como las cuarentenas generalizadas que se han llevado a cabo en Italia, el incierto panorama ante una eventual explosión de casos (hoy iban en 43 contagiados en el país) genera inquietud en torno al referéndum, para el cual queda alrededor de un mes y medio. Ello, porque parte de las medidas fundamentales para evitar su propagación es, justamente, evitar las aglomeraciones de gente.

Mañalich y la vocera de gobierno Karla Rubilar aseguraron este viernes que la disposición del Ejecutivo es llegar al domingo 26 con una serie de disposiciones sanitarias especiales para evitar el contagio y asegurar la participación. Sin embargo, no está claro qué es lo que se puede hacer.

“De acuerdo a la ley de votaciones no se pueden modificar los horarios de votación, no se pueden cambiar las urnas ni poner mesas adicionales para que voten ahí personas de riesgo, por ejemplo. La ley es estricta por eso tendremos que adaptarnos”, reconoce el ministro Mañalich.

En vista de lo estrecho que es margen de acción, esta mañana el ministro ofició al Servicio Electoral -que ya durante febrero había estado debatiendo internamente qué hacer ante el coronavirus- para consultar la viabilidad de instalar puestos sanitarios en los locales de votación. El secretario de Estado explica que la apuesta es que en esos espacios haya personal de salud para atender consultas y emergencias, y también para vacunar a la población de riesgo contra la influenza.

Antes de que el oficio del ministro Mañalich llegara al Servel, la vocera de gobierno Karla Rubilar aseguró que el gobierno está comprometido con la realización de la elecciones. “Lo que queremos como gobierno es que el plebiscito se pueda realizar, tenemos experiencias anteriores de procesos eleccionarios que nos van a dar lecciones y que las vamos a tomar, porque nuestro objetivo no es poner en cuestionamiento el Plebiscito, sino tomar todas las medidas sanitarias para que se realice”, aseguró esta mañana.

Antes de las palabras de Rubilar esta mañana ya habían surgido las primeras voces -partidarias del “rechazo”- sugiriendo aplazar las elecciones. “Considerando todos estos antecedentes y colocando la salud e integridad de los chilenos como primera prioridad, creemos que el Gobierno y el Congreso deben acordar la postergación indefinida del Plebiscito programado para el 26 de abril”, señaló hoy un comunicado difundido por el Partido Republicano de José Antonio Kast.

Plebiscito sanitario

El senador PPD Guido Girardi plantea que es necesario que el gobierno garantice medidas concretas de contención del virus el día de las elecciones.

“Habrá que adecuar el plebiscito al resguardo sanitario adoptando medidas como que las personas estén con mascarillas y tengan a disposición alcohol gel. También se puede alargar el tiempo de votación para evitar aglomeraciones y cada uno lleve su lápiz. Se puede hacer un plebiscito sanitario”, asegura el parlamentario.

El senador PS Rabindranath Quinteros, presidente de la comisión de Salud del Senado, en tanto, dice que “lo ideal es que el Servel pudiese tomar acciones para que, al menos, las personas de la tercera edad -que son los más vulnerables frente al coronavirus- tengan facilidades para votar”.

“Otra alternativa es que se dispongan recintos exclusivos para la tercera edad, donde no estén en contacto con la población joven que generalmente son portadores”, añade el senador.

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