El tema de las distintas cepas del covid-19 presentes en Chile ha ido ganando importancia, pues como ya está demostrado que estas mutaciones son más contagiosas que el virus original descubierto por primera vez en un paciente nacional el 3 de marzo del año pasado, ello se relacionaría con el aumento de casos de las últimas semanas.

“Hasta el momento el ISP ha descubierto principalmente dos variantes, la británica y la brasileña. En el aeropuerto somos capaces de captar una alarma si hay una reacción diferente al examen de PCR, en cuyo caso ese test parte al ISP para realizar su secuenciación (en un número cercano a 170 por semana en la actualidad)”, dijo ayer el ministro de Salud, Enrique Paris.
Y el ministro de Ciencia, Andrés  Couve, indicó que “tenemos capacidad para detectar las otras variantes. Un informe del ISP da cuenta en muy bajo número de tres o cuatro cepas aparte de la británica y de la brasileña. Sumaremos a las universidades para que colaboren en el esfuerzo de detectarlas”.

El académico de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián, Marcos Godoy, explicó que “los virus son estructuras simples que presentan mecanismos de replicación que evolucionan con rapidez, a la espera de la oportunidad de tomar contacto con nuevos huéspedes. En el caso del coronavirus, existen entre ocho y once variantes en el mundo, según el sistema de clasificación… Los virus son en material genético, ARN o ADN, cuyo único objetivo es persistir. No tienen vida, y dependen de las células vivas. En la medida que se replican, van cambiando por mutación o por recombinación”.   

Por su parte, el infectólogo Ignacio Silva, académico de la Dirección de Posgrados de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, puntualizó que “los cambios de los virus hacen que su capacidad de contagiar sea mayor. Algunos de ellos incluso tienen la capacidad de  evadir de forma parcial  la respuesta inmune de quien ha generado anticuerpos por haberse infectado previamente, lo que hace que la persona se reinfecte”.

Sobre el efecto que las inmunizaciones en uso contra el covid puedan tener sobre las distintas cepas, el infectólogo de la USACH sostuvo que “hay estudios publicados sobre las vacunas de Pfizer-BioNTech, Oxford-AstraZeneca y Moderna (solo la primera hasta ahora ha sido aplicada en Chile, pero en un nùmero mucho menor al de Sinovac) que muestran respuestas variables. En todo caso, todas ellas  sirven contra las cepas. De la de Sinovac, hasta ahora no hay publicaciones al respecto”.

Y el Doctor en Microbiología del Centro Genómica y Bioinformática de la Universidad MayorSebastián Reyes, explicó que “en Chile ya hay varias cepas, solo la sudafricana no ha sido reportada. Predominan la brasileña, que tiene dos variantes, y la británica, y por ahora hay pocas de las restantes. Cuando se instalan en un lugar se van sobreponiendo con rapidez unas a otras, pues lo natural es que vayan evolucionando para eludir la inmunidad natural o por vacunas y así mantenerse, con lo que se vuelven más contagiosas… No hay que extrañarse ni llamar al pánico por su existencia. Por ejemplo, el virus de la influenza muta, por ello cada año hay que vacunarse con productos que se van adaptando a esos cambios. El factor principal para que su evolución sea más o menos rápida es la transmisibilidad, y eso depende de la movilidad”.

Reyes cerró afirmando que “en teoría, las vacuna más usadas hasta ahora en Chile, la de Sinovac, tendría que ser más efectivaque la de Pfizer-BioNTech ante las mutaciones, aunque faltan estudios que lo confirmen o rechacen”.

PRINCIPALES CEPAS

La “británica” fue la  que abrió el camino en el país, cuando se informó a fines del año pasado que una chilena proveniente de Madrid (que había estado en Londres y en Dubai) fue detectada con ella al regresar. Es la cepa más conocida en el mundo, y se caracteriza por su rápida propagación y mayor asociación con el rieago de muerte. Sus síntomas son fatiga, dolores de garganta y muscular, y fiebre. La pérdida del gusto y del olfato son menos comunes.
La brasileña tiene dos variantes: la P1, o de Manaos, y la P2, o de Río de Janeiro. Afecta a gente más joven y los estudios indican que tendría una probabilidad de reinfección de entre un 25% al 60%. Sus síntomas son fiebre, cansancio generalizado, dolores de garganta y muscular, diarrea y pérdida del gusto y del olfato. Como en Brasil ha habido poca precaución con el covid, se supone que la alta mortalidad en ese país se debe a estas cepas.

Y la “sudafricana”, anunciada el 18 de diciembre de 2020, desplazó a las otras que circulaban en Sudáfrica desde noviembre pasado. Tiene una mayor capacidad de transmisión, aunque no hay indicios de que sea más mortífera de acuerdo a los estudios iniciales. Pero a contrapelo, se ha notado que podría aumentar el rieago de reinfecciones, por lo que las vacunas podrían no tener sobre ella la misma eficacia en comparación a otras cepas.

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