Surcar los cielos es el sueño de muchos. Regularmente esto se logra con aviones comerciales o privados, pero pocos han visto la tierra desde arriba en aviones que solo necesitan viento. Por eso, el ‘Airbus Perlan Mission II’ quiere recoger los datos desconocidos de las alturas que ya colindan con el espacio exterior, y así mejorar las experiencias de vuelo y reunir información de la atmósfera.

El ‘Airbus Perlan Mission II’ tiene como objetivo recolectar información sobre el vuelo de gran altitud, la meteorología y el cambio climático. Por estos días retomó sus funciones, despegando desde el aeropuerto Miden-Tahoe en Estados Unidos. La nave será tripulada por los pilotos del Proyecto Perlan, Jim Payne y Miguel Iturmendi, quienes tienen el récord de altitud en aviones sin motor: 30.615 pies.

Su recorrido, impulsado por las corrientes de viento, pasará por la Sierra Nevada de Estados Unidos, luego por América Central y llegará a Argentina en donde desarrollará su segunda etapa de operaciones de vuelo. “El año pasado, nuestro equipo adquirió una experiencia y un conocimiento valioso sobre el vuelo del planeador en los Andes. Gracias a esta información realizamos mejoras en la aeronave que permitirán conseguir mayores éxitos este año, primero en Nevada, y después en Argentina”, dijo Ed Warnock, CEO del proyecto.

imagen Perlan Mission

Recolectar información de la atmósfera, es una de las misiones del ‘Airbus Perlan Mission’.

Para que el ‘Airbus Perlan Mission II’ se mantenga en el aire, el equipo debe buscar ondas de montaña estratosféricas que solo se dan en unos pocos lugares de la Tierra, como la Patagonia, y únicamente unas cuantas semanas al año. Esto con el fin de alcanzar la altitud que permitirá a la aeronave realizar su investigación.

La cabina del ‘Airbus Perlan Mission II’ está presurizada, cuenta con aviónica mejorada y sistemas de soporte vital. Entre sus recientes mejoras las más importantes son la calefacción, la palanca de mando y la simulación de vuelo. La calefacción asegura que los sistemas críticos para la misión, como la batería y los reguladores de aire y oxígeno, no se vean afectados por las temperaturas extremadamente bajas que se dan a gran altitud. La palanca de mando fue optimizada para que la interfaz entre el piloto y la nave sea mejor. Y finalmente, el nuevo simulador de vuelo contribuirá a una mejor preparación de los pilotos.

Educación con el ‘Perlan Mission’

Actualmente el programa cuenta con seis instituciones educativas aliadas. Su objetivo, tal como lo describen en su sitio web es “inspirar a una generación de jóvenes a buscar carreras de exploración y aventura en la ciencia y la aviación”. La Universidad Maimónides en Argentina, la Universidad de Nevada en Estados Unidos, el Museo de Vuelo de Seattle y la Escuela de Matemática de Louisiana son algunas con las que el Perlan ha realizado actividades pedagógicas.