A Trump le ha salido el tiro por la culata con una línea telefónica de denuncia a inmigrantes ilegales. Cuando él esperaba una avalancha de nombres criminales, lo que ha recibido han sido miles de avistamientos de Ovnis. Tras la broma, cómo no, estaba Twitter.

Todo empieza con una paradoja idiomática. “La Oficina de Compromiso con las Víctimas de Delitos de Inmigrantes ayudará a las víctimas de delitos cometidos por criminales extranjeros”, tuiteaba ayer el organismo oficial. Solo que, para designar a esos extranjeros, en lugar de utlizar otros términos, como foreigners o, directamente, immigrants, utilizaba la vozaliens. No sólo eso, si seguimos el enlace del tuit y buscamos por la palabra alien, el engañoso vocablo aparece, al menos, en tres ocasiones. Había nacido el #AlienDay para disgusto de Trump y, nos atrevemos a suponer, de sus telefonistas.

Nadie lo vio venir pero la ola de trolls no tardó más que unos minutos en llegar. Primero, en forma de choteo inocente.

Quieren que denunciemos delitos alienígenas.

¿Qué clase de aliens?

La cosa fue creciendo y se convirtió en un nuevo movimiento en redes contra las políticas anti inmigrantes del presidente. ¿El llamamiento? Seguir las instrucciones al pie de la letra: llamar a la línea abierta y denunciar delitos cometidos por aliens. De los del espacio exterior, eso sí.

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