El severo impacto de la propagación del coronavirus en la economía mundial se ha hecho sentir con fuerza en el precio del cobre, el que acumula su peor desempeño mensual en casi una década.

La cotización al contado del metal cerró a US$2,16545 la libra en la Bolsa de Metales de Londres acumulando un descenso de 1,67% en la semana.

De este modo, en lo que va del mes el valor del metal acumula un descenso de 14,34%, registrando su mayor caída mensual desde septiembre de 2011, mientras que en el año el retroceso llega a 22,25%, ante expectativas de un fuerte retroceso en la demanda de metales en medio de una economía global que según las estimaciones del mercados y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya entró en recesión.

Sin embargo, el precio cerró prácticamente estable frente a la jornada de ayer y los futuros del metal anotaban un leve descenso de 0,11% a US$2,1810 la libra, en lo que podría ser una señal de una posible mejoría futura.

En efecto analistas estiman que la tendencia a la baja generada por la mayor aversión al riesgo provocada tras el aumento en los casos de contagio de coronavirus, sobre todo en Estados Unidos, podría empezar a ser contrarrestada por las expectativas de una reducción en la oferta del metal ante la rebaja en las jornadas laborales y postergación de proyectos tomadas por las principales mineras mundiales para evitar la propagación de la pandemia entre sus trabajadores.

“El impacto del suministro es algo que está siendo subestimado o poco apreciado en el mercado”, dijo Carsten Menke, analista de Julius Baer, en declaraciones publicadas por Reuters.

Asimismo, añadió que la demanda podría empezar a repuntar de nuevo en China, que consume la mitad del cobre mundial, en la medida que va levantando el confinamiento de sus habitantes.

De hecho el analista estimó que el precio del metal podría subir dentro de los próximos tres meses.

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