El número de fallecidos por coronavirus en Reino Unido llegó a los 1.228 personas tras la confirmación de 209 muertos en las últimas 24 horas, según el balance ofrecido este domingo por el gobierno británico.

Este repunte de fallecimientos es menor que el registrado del viernes al sábado, cuando se informó de 260 víctimas fatales. A su vez, el total de casos de contagio es de 19.522, de acuerdo con el balance, de los cuales 163 se encuentran en estado crítico.

Dada la gravedad de la situación, el primer ministro británico, Boris Johnson, comenzó a enviar una carta personal a 30 millones de ciudadanos británicos en la que les insta a quedarse en casa. “Es importante para mí ser sincero: sabemos que las cosas van a empeorar antes de ir a mejor”, ha escrito el primer ministro.

“Estamos haciendo los preparativos correctos, y cuanto más sigamos las reglas, menos vidas se perderán y antes la vida puede volver a la normalidad”, afirmó Johnson.

El propio primer ministro fue declarado positivo al Covid-19, tras tener “ligeros síntomas” aunque sigue dirigiendo la respuesta contra el coronavirus, según Downing Street.

Por su parte, Michael Gove, un importante ministro cercano al premier, declaró a la BBC: “No puedo hacer una predicción precisa pero creo que todo el mundo debe prepararse a un largo período”. Según sostuvo, “es crucial de momento que respetemos durante estas semanas próximas las estrictas directivas que han sido fijadas en materia de distanciamiento social”.

En tanto, en el Sunday Times, el epidemiólogo Neil Ferguson del Imperial College London, que aconseja al ejecutivo, estimó que el confinamiento debería aplicarse “probablemente hasta fines de mayo, quizá principios de junio. Mayo es optimista”.

Ante la rápida agravación de la epidemia, Reino Unido inició una carrera contrarreloj para reservar miles de camas en hospitales, en particular en Londres, donde la enfermedad se propaga rápidamente. “Todavía no hemos utilizado toda nuestra capacidad”, dijo Stephen Powis, director médico del NHS England, el sistema público de salud de Inglaterra, pero se ponen a disposición nuevas camas, sobre todo en Londres, ya que “el número de pacientes aumenta todos los días”.

También pidió que la gente permanezca “realmente, realmente verdaderamente confinada” para frenar la propagación. Desde el lunes los británicos tiene que quedarse en sus casas por al menos tres semanas.

En el ámbito económico, tras anunciar de medidas de apoyo sin precedente a las empresas y a los trabajadores afectados, el ministro Alok Sharma anunció el sábado una modificación del régimen de quiebras y una flexibilización de la obligación de organizar asambleas generales anuales para las empresas que deben hacerlo.

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