El ex Presidente Ricardo Lagos analizó las expectativas que existen frente al plebiscito de octubre, indicando que hay un “error” respecto a los cambios que efectivamente podrá una nueva Constitución.

“Se cree que lo que se establece en la Constitución es ley, y eso no es así”, indicó Lagos en un ciclo de entrevistas organizado por el diario argentino Clarín, expresando que este error es un potencial riesgo.

“Una cosa es consagrar un derecho y otra cosa es garantizar ese derecho (…) No basta con decir en la Constitución que el derecho a la Educación es para todo el mundo, si no que hay que ver cómo se ejecute. Y para eso están leyes“, explicó el ex Presidente.

Ricardo Lagos de igual forma criticó la actual Carta Magna por su carácter “subsidiario”, indicando que “si un Gobierno quiere más Estado, tiene que llevarlo a cabo. No me pueden decir que no porque lo prohíbe la Constitución”.

“El texto que tenemos está inspirado en lo que dijo su autor, Jaime Guzmán, que cuando lleguen a gobernar los que piensen distinto no puedan llevar a cabo sus ideas”, agregó el ex Presidente.

Lagos destacó que en su reforma constitucional “todos los enclaves totalitarios los saqué” -a excepción de las normas para las elecciones-, pero de igual forma valoró que en la actual discusión constitucional exista una mayor participación ciudadana y diálogo.

Conflicto con Argentina por el gas

Más allá del plebiscito para una nueva Constitución, Ricardo Lagos también recordó el conflicto por el gas que lo enfrentó con Néstor Kirchner en 204, incluso aludiendo a una posible guerra entre los países si no se llegaba a acuerdo.

No es tan cierto“, comenzó diciendo el ex Presidente consultado por la amenaza de una una guerra entre Chile y Argentina, asegurando que fue sólo una “anécdota”.

Según explicó Lagos, Chile importaba 23 millones de metros cúbicos de gas argentino, aproximadamente unos 1,5 millones BTU, con una inversión para cambiar todas las instalaciones para adaptarlas al combustible trasandino.

En 2004, el gobierno de Néstor Kirchner argumentó que necesitaba aproximadamente 48 millones de BTU para la provincia de Buenos Aires, por lo que se estaba evaluando cortar el suministro a Chile.

“El gas que sale de la cocina de mi casa, o que calienta el agua para que yo me duche todos los días, viene de Argentina”, indicó el ex Presidente chileno, indicando que el gas importado se utilizaba para cosas tan cotidianas como “preparar una taza de té”.

“Le dije a Kirchner que si un día me levanto en la mañana y me dicen que el agua caliente no sale porque se cortó desde Argentina, que si me cortan ese 1.5 millones de BTU, ahí le declaro la guerra porque no tengo otra forma”, expresó Lagos.

Sin embargo, recordó que la situación no llegó a mayores, por lo que no hubo una declaración de guerra.

Revisa aquí la entrevista completa de Ricardo Lagos para Clarín:

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