A pocos días de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara cargos por narcoterrorismo contra las principales figuras del régimen de Nicolás Maduro, el presidente norteamericano Donald Trump conversó este lunes con su homólogo ruso, Vladimir Putin, uno de los principales aliados del dictador chavista, sobre la crisis en Venezuela.

La Casa Blanca informó que durante la conversación telefónica Trump le reiteró a Putin que “la situación en Venezuela es insostenible” y que “todos tenemos interés en ver una transición democrática que ponga fin a la crisis actual”.

Los líderes abordaron otros temas como la lucha contra el coronavirus y la situación del mercado petrolero.

“El presidente Trump y el presidente Putin hablaron de los últimos acontecimientos y esfuerzos para combatir la pandemia de coronavirus. Los dos líderes acordaron trabajar en estrecha colaboración a través del G20 para impulsar la campaña internacional para derrotar el virus y revitalizar la economía mundial. Los dirigentes también examinaron cuestiones bilaterales y mundiales de importancia crítica. El Presidente Trump y el Presidente Putin estuvieron de acuerdo en la importancia de la estabilidad en los mercados energéticos mundiales”, señaló el gobierno norteamericano en un breve comunicado.

La conversación entre los jefes de Estado se produjo apenas tres días después de las medidas aplicadas por Washington contra la dictadura venezolana. Además de haber presentado cargos por narcoterrorismo, el Departamento de Justicia ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por informaciones que lleven al arresto de Maduro.

El Departamento también ofrece recompensas de hasta 10 millones de dólares cada una por información relacionada con Diosdado Cabello, titular de la Asamblea Nacional Constituyente; el general (retirado) Hugo Carvajal Barrios, ex director de la Inteligencia Militar de Venezuela (DGCIM); Cliver Alcalá, General Mayor (retirado) del Ejército de Venezuela; y Tareck El Aissami, ministro de Industria y Producción Nacional. “Mientras ocupaban puestos clave en el régimen de Maduro, estos individuos violaron la confianza pública al facilitar los envíos de narcóticos desde Venezuela, incluyendo el control de los aviones que salen de una base aérea venezolana, así como el control de las rutas de la droga a través de los puertos de Venezuela”, acusaron en un comunicado.

Rusia, un histórico aliado político y financiero de Maduro, considera las acusaciones “absurdas” y “salvajes” en momentos en que los países de todo el mundo unen esfuerzos para combatir el coronavirus, dijo Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

Pese al respaldo de Moscú, el sábado la petrolera rusa Rosneft traspasó sus activos en Venezuela a una compañía del gobierno de Putin, una medida que aparentemente pretende proteger al mayor productor de crudo de Rusia de las sanciones estadounidenses.

La venta se produce tras las recientes sanciones contra dos subsidiarias de Rosneft en un intento por eliminar una línea de apoyo crucial que Rusia había extendido a Maduro después que Washington prohibiera a los estadounidenses comprar crudo a Venezuela.

La medida fue anunciada en un momento delicado para el régimen de Maduro. La propagación de la pandemia del coronavirus amenaza con desbordar el ya colapsado sistema de salud de Venezuela al tiempo que priva a su dañada economía de los ingresos petroleros de los que depende casi exclusivamente para captar divisas.

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