En su primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, el Banco Central reveló el complejo escenario que vivirá la economía chilena producto de las repercusiones del covid-19 en el país. Así, el ente rector entró de lleno en terreno negativo y proyectó que este año el PIB se contraerá con fuerza.

“El escenario económico que enfrenta Chile ha sufrido un empeoramiento drástico desde el IPoM anterior”, declara el Central en la introducción del documento. Y en esa línea, el Central pronosticó que la economía del país decrecerá entre 1,5% y 2,5% en 2020, muy por debajo del rango entre 0,5% y 1,5% que había estimado en el IPoM de diciembre.

Dichas proyecciones se tratarían de las peores cifras que anotaría la economía nacional en al menos 11 años, considerando que en 2009, en plena crisis subprime, el PIB del país cayó 1,6%.

“Cabe señalar que las proyecciones contenidas en el escenario base se elaboraron en un entorno de incertidumbre aún mayor que en el IPoM de diciembre. Particularmente relevante es la dificultad de estimar cómo evolucionará la pandemia en Chile y el mundo, y cómo deberán ajustarse las medidas de control sanitario para evitar la pérdida de vidas humanas”.

Asimismo, y pese a la incertidumbre, el instituto emisor anticipó que en 2021 la economía se recuperará con fuerza y de hecho aumentó su proyección de crecimiento desde el rango de 2,5%-3,5% de diciembre hasta uno que prevé que la actividad crecerá entre 3,75% y 4,75% el próximo año.

Para 2022, en cambio, el IPoM pronostica que la economía aumentará entre 3 y 4%.

Ante las nuevas estimaciones, el Central recalcó que “se debe tener presente que el desempeño de la economía desde octubre a la fecha otorga un frágil punto de partida para enfrentar la emergencia del covid-19”. Lo anterior, dada la crisis social interna por la que atravesaba el país antes de la llegada del virus y que ya había hecho reducir con fuerza las estimaciones del BC respecto al desempeño de la economía nacional.

Nuevo derrumbe en las estimaciones de inversión

Otra de las correcciones relevantes que hizo el Central fue la evolución esperada para la inversión en 2020. Así, el ente rector anticipó que la formación bruta de capital fijo (inversión) caerá 8,2% en el presente año, por debajo del -4% que había previsto en el IPoM anterior.

En ese sentido, se explica que la caída se dará tanto a nivel minero como no minero dada la crisis sanitaria, “ya que en ambos casos se han anunciado suspensiones temporales de algunos grandes proyectos”, como Quebrada Blanca fase 2, Chuquicamata subterránea y la paralización del proyecto MAPA.

En ese sentido, el Central también mencionó que, según la encuesta que elaboran, “una porción elevada de los entrevistados detuvo sus planes de inversión para este año y aproximadamente la mitad estaba re-evaluando su ejecución”.

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