Desde su irrupción a fines de 2019, científicos han identificado varias cepas o variantes del Sars-CoV-2, el microscópico patógeno causante del Covid-19 y responsable de la peor pandemia del planeta en los últimos 100 años.

Pero ahora, la nueva mutación, bautizada S-D614G y descubierta en Malasia, desconcierta y preocupa a los científicos, porque se estima que esta variante es 10 veces más contagiosa que las conocidas hasta ahora.

Malasia ya ha registrado 45 casos y según Noor Hisham Adbullah, director general de salud de ese país, la nueva cepa todavía está en investigación. Sin embargo, los estudios preliminares ya arrojan que se trata de un nuevo tipo de coronavirus, tal vez una evolución del Sars-CoV-2.

Aunque el origen de esta nueva cepa es desconocido, las investigaciones preliminares apuntan que habría llegado a través de un paciente procedente de India que llegó a Malasia hace unas semanas vía aérea.

La cepa ha generado preocupación en el sudeste asiático. En declaraciones a la prensa local, la subsecretaria de Salud de Filipinas, Maria Rosario Vergeire indicó que “se cree en principio que tiene una mayor posibilidad de transmisión o infecciosidad’‘, aunque dijo que “todavía no hay suficiente evidencia sólida para decir que eso sucederá”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que no tienen información sobre una supuesta variación del coronavirus, que lleve a una enfermedad más agresiva, pues según los estudios realizados, se ha concluido que el virus es más contagioso pero no más letal.

Ricardo Soto-Rifo, investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, explica que es una cepa antigua que según Gisaid (sitio que recopila más de 50 mil secuenciaciones de genoma de Sars-CoV-2), comenzó a circular de manera frecuente a partir de febrero de este año y es la predominante en Europa, Estados Unidos y también en América del Sur.

“En marzo ya representaba un 26% de las secuencias disponibles y en mayo ya era un 70. Probablemente en Chile sea el 80% de lo casos, de hecho, esta mutación ya estaba descrita en la primera secuenciación que hizo el Instituto de Salud Pública”, dice.

Según Soto-Rifo, la cepa no era predominante en Asia y el hecho que esté en Malasia, ha llamado la atención de la población.

Nicolás Muena, investigador de la Fundación Ciencia y Vida, prefiere hablar de variante o mutación pero no de una nueva cepa por cuanto se trata de variaciones muy puntuales y dice que se comenzó a detectar entre febrero y marzo, “cuando el virus pasó desde Chile hacia Europa, especialmente a Italia”.

Imagen microscópica del Sars-CoV-2. Foto: Reuters

Muena explica que hace unos días se publicó en la revista Cell un artículo donde se analiza cómo esta variante se ha hecho predominante en todo el mundo. “También en Chile. Más del 90% de los genomas que se detectan del virus corresponde a esta variante”, dice.

Explicación de la mutación

Bautizada S-D614G, la letra S, explica Soto-Rifo, es porque hace referencia a la proteína Spike (S) y se traduce, en términos sencillos, “en que la proteína S se produjo un cambio en la posición 614, y en lugar de encontrar una letra D (ácido aspártico) como era en el virus original de Wuhan, ahora hay una letra G (glicina)”.

“Lo que cambia es una aminoácido en esa proteína Spike. Es un cambio bastante brusco. Que aparezca masivamente como una de la cepas más circulante, hace pensar que puede conferir alguna propiedad al virus, porque finalmente, es la que ha permanecido”, dice Soto-Rifo.

Muena dice las primeras hipótesis señalaban que esta variante era más transmisible que el virus original y se creía así porque era la que prevalecía, desplazando a la de Wuhan, y por ellos se creyó que era más infecciosa y transmisible.

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Residentes de Wuhan se alinean para las pruebas de ácido nucleico en un complejo residencial de la ciudad, en la provincia de Hubei. Foto: Reuters

¿Qué implica este cambio? Según Soto-Rifo, lo que se ha visto es que el virus es más infeccioso, pero no significa que ocurra lo mismo con el virus completo y en las personas. “Lo que ocurre es que cuando se recupera uno de estos virus en un laboratorio de bioseguridad nivel 3, al pasar el virus de la muestra a la célula, el virus se tiene que adaptar y para eso, se hace un seudotipo del virus”.

“Probablemente, esta mutación hace que el virus sea más estable. Es difícil saberlo en este momento”.

Agrega que también hay que considerar que no todos los países están secuenciando virus, algunos hacen mas secuenciación que otros, por lo tanto, las 5 millones de sencuenciaciones que tienen plataformas como Gisaid, no son necesariamente representativas de los 22 millones de casos de contagio que hoy existen en el mundo.

Muena dice hoy se sabe que es la variedad más infecciosa, la más predominante pero no produce síntomas más severos. “Científicos británicos analizaron personas que tenían una infección con la variante original y con la mutante y las tasas de hospitalización no fueron distintas”, explica el científico.

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