El Reino Unido registró por primera vez este sábado más de 700 enfermos de coronavirus muertos en un día, poniendo en evidencia el rápido aumento de la mortalidad vinculada al covid-19 en el país.

Un total de 708 personas infectadas murieron en 24 horas, lo que sitúa el balance total en el país en 4.313 fallecidos, anunciaron las autoridades sanitarias británicas.

El primer ministro Boris Johnson, que se encuentra en su domicilio recuperándose de la enfermedad, pidió que la gente se quede en sus domicilios.

En tanto que Neil Ferguson, un destacado profesor de biología matemática en el Imperial College de Londres y asesor del gobierno, afirmó este sábado que el país no podrá suavizar sus estrictas reglas de confinamiento hasta finales de mayo, advirtiendo que primero la propagación del coronavirus debe desacelerarse y se deben introducir pruebas exhaustivas para el virus.

“Queremos llegar a una situación en la que al menos a finales de mayo seamos capaces de sustituir por algunas medidas menos intensivas, más centradas en la tecnología y los test, el cierre completo que tenemos ahora”, afirmó.

“Se está trabajando mucho para ver cómo podemos sustituir parte del muy fuerte distanciamiento social que existe actualmente”, indicó que barajan la opción de un sistema que se centre más en realizar pruebas de forma intensiva para determinar los contagios, con acceso más rápido a estas pruebas, y enfocado también en el seguimiento. “Pero para sustituir lo que estamos haciendo ahora por ese sistema, necesitamos reducir el número de casos”, siguió.

El Gobierno ha puesto a Reino Unido en un bloqueo generalizado, cerrando pubs, restaurantes y casi todas las tiendas, mientras que prohíbe las reuniones sociales y ordena a la gente que se quede en casa a menos que sea salir sea absolutamente esencial.

Un segundo asesor gubernamental de alto nivel, el principal modelador de pandemias Graham Medley, dijo este sábado al periódico The Times que temía que Reino Unido se hubiera puesto a sí mismo en un rincón sin una salida clara a una estrategia que dañará el bienestar económico y mental de gran parte de la población.

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