Hoy nos enfrentamos a una realidad que nunca pensamos que llegaría, después de casi 100 años, pero las sorpresas ingratas, nos remecen y nos atemoriza cuando está en juego la vida de nuestra familia y también la nuestra.

Nuestro país que es tan pequeño, y que muchas veces se divide por distintas ideologías políticas, es el momento de dejar de lado esas pequeñeces y enfocarnos en cómo proteger a las pymes, a los trabajadores, que no pueden trabajar y principalmente a los cesantes que están afligidos y sin recursos. Los fondos previsionales han estado a la baja, y esas pérdidas impactan en todos los afiliados a las AFPs.

Los fondos de cesantía, toman mucha importancia, en estos momentos de crisis mundial, y toda decisión en beneficio de los trabajadores es fundamental. Estos fondos de cesantía actualmente se podían retirar en 3 ocasiones: Cuando el trabajador quedó cesante, y con el finiquito podía ir a la AFC y ésta se lo pagaba en varias cuotas hasta agotar ese ahorro. La otra opción es qué, al pensionarse, este dinero es entregado íntegramente al pensionado con el comprobante de su primera pensión, pagado en una sola cuota, y la tercera opción, es qué si el afiliado ha fallecido y se encontraba afiliado a una AFP o en una renta vitalicia, ese dinero se entrega al familiar directo más cercano.

Sin embargo, el gobierno en las circunstancias actuales, está promoviendo, que las pymes se acojan al beneficio, de la “Ley de Protección al Empleo”, que en unos días más se dará a conocer como operaría, con la intención de evitar los despidos de los trabajadores. Cualquier medida que se tome en beneficio de los trabajadores es bienvenida y el tema es no desvincular al trabajador con respecto a su empleador.

Creo qué como país, el hecho de haber implementado la obligatoriedad, de inscribirse en la AFC, desde el año 2002, hoy nos permite tener esa tranquilidad que ese porcentaje de descuento que se hace al trabajador y el aporte del empleador, aparte del aporte de cargo al fondo de cesantía solidario, se utiliza cuando se han terminado los ahorros de la cuenta individual de cesantía del trabajador.

También, sería necesario que se estudiara la posibilidad de retirar un 5% de las cuentas de cotización obligatoria de los afiliados de las AFP, y éstas fueran entregadas en 3 cuotas, y así asegurar un ingreso al menos por tres meses, y ello se recupera rápidamente. No afectaría su futura pensión, como algunos políticos se espantan, porque no se ponen en el lugar del trabajador cesante, sin ingresos, con familia. Ellos viven otra realidad con los sueldos más altos del mundo a costa de nuestros impuestos.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

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