Elliott Abrams, enviado especial del gobierno de Donald Trump para Venezuela, remarcó este miércoles que la negociación es la única forma de terminar con la crisis política en Venezuela y señaló que espera que el plan propuesto por Washington genere debates en el seno del chavismo que permitan la salida de Nicolás Maduro.

“Todos los regímenes militares terminan con una negociación, con la excepción de Panamá. Ahora, uno no puede elegir con quién negocia. Se negocia con los que están allí. Tratamos de hacer una propuesta realista dada la situación”, explicó Abrams, en una entrevista para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

“Nuestra esperanza es que mucha gente en el PSUV, en el Ejército, dentro del gobierno, mire la propuesta y diga ‘bueno, Maduro tiene que dejar el poder’. El futuro de los militares y las instituciones está incluido en este plan, el futuro del PSUV, que tiene el derecho de competir en las elecciones libres. La esperanza es que abra discusiones en varias partes de la sociedad, no solo en la oposición”, argumentó el funcionario, quien encabeza la política de presión contra el régimen chavista.

La semana pasada, el Departamento de Estado propuso un plan para que tanto Maduro como Guaidó “se hagan a un lado” y que miembros elegidos en la Asamblea Nacional creen un Consejo de Estado que sirva como gobierno de transición, con la misión de organizar elecciones presidenciales libres y justas. Tras conocer esta propuesta, el régimen de Maduro señaló que “Venezuela es un país libre, soberano, independiente y democrático, que no acepta, ni aceptará jamás tutelaje alguno, de ningún Gobierno extranjero”.

Abrams admitió que la idea de un Consejo de Estado ya había sido mencionada durante las fallidas negociaciones en Barbados entre representantes del régimen y la oposición, pero remarcó que la profundización de la crisis económica podría ser el detonante para que el chavismo ceda. “Se discutieron muchas cosas, pero no se tocó el futuro de Maduro. El régimen dijo que ese tema no estaba en la mesa. Ahora hay menos dinero en el petróleo. Antes lo robaban. Tal vez la gente del régimen reconozca lo que no reconoció el verano pasado, que la situación está cada vez más difícil y deben pensar en una salida, y proponemos un camino hacia adelante”, expresó.

Sobre Maduro, dijo que es el principal obstáculo, pero confirmó que sí podría postularse a las eventuales nuevas elecciones tras la transición, así como Juan Guaidó. “No es apropiado que extranjeros digan una lista de quiénes pueden y quiénes no pueden ser candidatos. La excepción fue con el presidente interino”, sostuvo.

Respecto al futuro de las Fuerzas Armadas, actual sostén del régimen, resaltó la importancia que tienen para la situación del país: “Todavía hay un enorme problema de seguridad. Venezuela va a necesitar fuerzas de seguridad, va a necesitar un Ejército. Tiene grandes fronteras. Podríamos haber dicho que todos los generales están despedidos y van a la cárcel. Pero tratamos de ser realistas”.

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