Lamentablemente, la cantidad de fallecidos a causa del coronavirus está creciendo. Según el Ministerio de Salud, en las últimas 24 horas murieron nueve personas por esta enfermedad, la cifra más alta desde que comenzó la crisis, con lo que los decesos suman 57.

Es una situación que preocupa a los cementerios, funerarias y crematorios que deben manejar los cuerpos. Hace unos días, el ministerio les entregó a estos recintos un protocolo frente al trabajo con muertos por Covid-19. Sin embargo, dicen que no es suficiente ni preciso.

Por ello, la Mesa de Trabajo de Funerarias, Cementerios y Crematorios, compuesta por 15 de estos recintos del país, le envió una carta al ministro Jaime Mañalich, en la que hacen recomendaciones de mejora al protocolo y sugieren la aplicación de nuevas medidas, entre ellas, la suspensión de todos los velorios y actividades religiosas fúnebres.

La misiva dice que es recomendable “evaluar la suspensión de las ceremonias religiosas de sepultación o cremación”, no tanto porque los cadáveres puedan transmitir el Covid-19, sino porque los parientes enfermos podrían contagiar al resto.

De lo contrario, agrega el texto, se pide que al menos se defina si en las comunas en cuarentena es posible hacer velorios en las casas -más allá de si el difunto murió de coronavirus- y si los cementerios pueden velar a más de una persona a la vez en un mismo lugar, para evitar colapsos.

La carta explica que el protocolo vigente dice que no se justifica prohibir los velorios mientras el cadáver esté en una bolsa hermética, pero se plantea que se debería limitar su duración y su cantidad de asistentes, para evitar el contagio del personal funerario.

Los cementerios y funerarias piden también que se agilicen los trámites ligados a la muerte. Por ejemplo, recomiendan que la autorización para sepultar un cuerpo se obtenga de forma electrónica en el sitio web del Registro Civil. Lo mismo solicitan para la autorización de cremación, que se pide ante la Seremi de Salud.

“Una forma de agilizar el proceso, sería generando una preaprobación para fallecidos confirmados por Covid-19, para así facilitar los trámites en caso de que la familia decida cremar”, agregan estas organizaciones. Y se propone que esos cuerpos sean depositados en urnas de material ligero, para facilitar la cremación.

La carta advierte que podría haber “una eventual demanda excesiva de sepultación” y que algunas personas serán enterradas en lugares transitorios, por lo que se necesitará flexibilizar luego los trámites de exhumación.

En materia de protección del personal fúnebre, se advierte que, en caso de incineraciones, la extracción de marcapasos debe ser realizada en los hospitales y no en los crematorios, se pide que se les exima de la toma de huellas dactilares, para evitar contagios, y advierten que “no hay una definición explícita de los implementos de seguridad que debe usar el personal de las funerarias, ni tampoco del manejo de residuos”.

Primera línea fúnebre

El representante de la mesa de trabajo es Juan Andrés Fuentealba, gerente general de la Funeraria Hogar de Cristo, quien explica que hoy “es bien engorroso cremar a alguien, requiere mucho papeleo, y eso es muy riesgoso. Queremos que se haga más accesible este trámite y el Minsal está trabajando en eso”.

Además, dice que no se ha definido qué hacer “con la gente que muere en su casa. En España pasó eso, porque los hospitales tenían mucha demanda y los funerarios comenzaron a contagiarse en las casas, obligando a cerrar sus puertas”.

“Vamos a pedirle a las familias que (al momento de informar una muerte) describan las causas de defunción y de acuerdo a eso, avisar al Minsal y a las familias sobre cómo actuar. Porque hoy, en el papel, nadie muere de coronavirus, porque si tienes coronavirus, en el certificado de defunción sale que la persona murió de un paro cardiaco, pero no dice qué lo produjo”, añade.

Para Fuentealba, “los funerarios también estamos en la primera línea” al hacerse cargo de los muertos. “Desde enero que todos los funerarios y cementerios nos dimos cuenta de que había que protegernos, y todos tomamos medidas. A los trabajadores con enfermedades crónicas los mandamos para la casa y hasta ahora no tenemos contagios”, afirma.

Según la mesa de trabajo, todos los cementerios tienen espacio para una eventual alza de fallecidos. Pero algunos tomaron medidas, como el Cementerio Parque del Recuerdo, que contrató un contenedor de congelación, en caso de que se junten muchos cuerpos.

En Chile, mueren cerca de 100 mil personas al año y el 38% fallece en la Región Metropolitana. En Santiago, donde mueren en promedio cien personas diarias, hay aproximadamente cien funerarias, por lo que Fuentealba cree que hay capacidad para un aumento de la demanda. De hecho, la Funeraria Hogar de Cristo puede realizar 40 servicios diarios.

La mesa de trabajo está compuesta por la Asociación Gremial Nacional de Funerarias, Cementerios y Cinerario Parque del Recuerdo, Funeraria Hogar de Cristo, Cementerios y Cinerario Acoger, Cementerio Metropolitano, Crematorio Mantos del Desierto, Cementerio, Funeraria y Crematorio Parque del Mar y Cementerios Nuestros Parques, entre otros recintos.

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