El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a más de 24 empresas y particulares de Irán, China y Emiratos Árabes Unidos por su supuesto apoyo al programa de misiles balísticos de Irán, con lo que comienza a cumplir así la promesa del presidente, Donald Trump, de endurecer la postura con Teherán.

Los funcionarios del Departamento del Tesoro también nombraron a funcionarios y ejecutivos vinculados con los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, la unidad militar de élite iraní, por su supuesta ayuda a la milicia libanesa Hizbulá, así como a industrias de defensa de Irán.

Según las autoridades estadounidenses, estas sanciones, las primeras que se imponen a Irán en más de un año, no violan el acuerdo nuclear alcanzado en 2015 entre el país islámico, Estados Unidos y otras potencias mundiales.

“El continuo apoyo de Irán al terrorismo y el desarrollo de su programa de misiles balísticos supone una amenaza para la región, para nuestros socios en todo el mundo y para Estados Unidos”, señaló John Smith, director en funciones de la Oficina del Tesoro para el Control de los Activos Extranjeros.

Las autoridades iraníes han dicho en varias ocasiones que cualquier sanción bilateral por parte de Estados Unidos, incluso si sólo se centraba en su programa de misiles, se consideraría un incumplimiento del acuerdo nuclear.

Irán ha confirmado que llevó a cabo al menos una prueba de un misil balístico la semana pasada, pero afirma que dichos ensayos no violan ni el pacto nuclear ni las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.