España reportó este viernes 5.252 nuevos casos positivos de coronavirus y el total de infectados ascendió a 188.068, un incremento diario que se mantiene en una tasa del 3 por ciento.

La curva de expansión de la pandemia se aplana en España, pero crece la polémica por el recuento de datos, porque no hay homogeneidad entre los que aporta cada región. El informe publicado por el Ministerio de Sanidad sostiene que se produjeron 585 decesos en las últimas 24 horas, lo que supondría una leve suba respecto de los 551 informados el jueves.

No obstante, presentaba una inconsistencia en la suma total informada, que es 19.478. El acumulado del jueves era 19.130, lo que supondría 348 fallecidos en las últimas 24 horas, no 585. La diferencia parece deberse a un problema registrado en el recuento en Cataluña, que será corregido en los próximos días.

En su informe del jueves, el gobierno catalán había incluido a los muertos con síntomas, aunque sin pruebas, según datos aportados por las residencias de ancianos y las funerarias, algo que el Ejecutivo español no reconoce. El Ministerio de Sanidad publicó este viernes una orden para que todas las regiones aporten datos armonizados sobre casos registrados, fallecimientos, ingresos en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y remanente de material. Pero el portavoz para la pandemia de coronavirus, el doctor Fernando Simón, ha reconocido que es “difícil” conocer la cifra real de fallecidos por coronavirus en España.

El ministro Salvador Illa dijo el jueves en el Congreso que en las últimas tres semanas se ha pasado de realizar 20.000 pruebas PCR diarias a más de 47.000, por lo que se detectan más casos, a lo que se une también el uso de test serológicos, que detecta a personas con anticuerpos que no tienen síntomas de la enfermedad.

“Sabemos que hay casos asintomáticos —dijo Simón este viernes—. Aparentemente, no es un número excesivo. También hay muchas personas con cuadros leves que no contactan con el sistema o no se les hacen pruebas. Con el incremento de pruebas, van a aumentar los contagiados, pero no podría decir cuántos podrían ser. Es muy difícil valorarlo ahora sin un estudio de seroprevalencia. El estudio está en preparación, en las próximas semanas tendremos resultados”.

Tener datos claros es clave para que el Gobierno pueda adoptar las medidas de desescalada del confinamiento, que se demanda desde diversos partidos y grupos sociales, sobre todo la salida de niños a la calle y el reinicio de las clases. No obstante, Illa insistió ayer en que “hay que ser muy prudentes”. Respecto a los niños, afirmó se les permitirá salir “en cuanto sea posible” y “de forma ordenada”.

“Estamos en una situación de restricción de la movilidad importante hasta el 26 de abril. Luego habrá que tomar decisiones. Hay opciones que todos estamos considerando. El punto no es decidir si los mayores o los niños pueden salir, sino coordinar las acciones y que lo que se aplique se ejecute de verdad, no solo sobre el papel”, dijo Simón.

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