Si bien es bastante conocida en la industria de la medicina y biotecnología, la compañía norteamericana Gilead Sciences acaparó los medios de comunicación esta semana debido al fármaco remdesivir, que logró muy buenos resultados con pacientes de Covid-19 en el hospital de Chicago.

La noticia sobre este medicamento, que originalmente fue pensado para combatir el ébola, no sólo aumentó las esperanzas de la población mundial, sino también la cotización de la acción de Gilead en la Bolsa de Nueva York, la que se encuentra en máximos desde enero de 2018

Creada en 1987, esta empresa estadounidense fue fundada por Michael Riordan, quien se graduó en la Escuela de Medicina Johns Hopkins y en la Escuela de Negocios de Harvard. Sus primeros años se dedicó básicamente a crear antivirales, con foco en el VIH, la hepatitis B y la influenza. De hecho, en 1996 lanzó Vistide, una inyección del medicamento cidofovir, para el tratamiento de la retinitis por citomegalovirus (CMV) en pacientes con SIDA .

Gilead debutó en la bolsa de Nueva York (Nasdaq) en enero de 1992, con Riordan aún como su CEO, cargo que tendría hasta 1996, año en que lo reemplazó Donald Rumsfeld hasta 2001, debido a que fue nombrado secretario de defensa de EEUU (George W. Bush).

A Rumsfeld le tocó cerrar un acuerdo con la gigante suiza Roche. La norteamericana creó el Tamiflu, uno de los más efectivos para la famosa Gripe Aviar y le entregó la licencia a Roche quien la inscribió en la FDA para su desarrollo y comercialización. Esto, porque Gilead aún era pequeña para una fabricación y distribución.a escala mundial.

En junio de 2005 y producto de una pandemia de gripe aviar en Asia, Gilead acusó a Roche de no tener una producción y promoción efectiva del Tamiflu. Además según la empresa estadounidense, Roche le debía royalties atrasados. En noviembre, ambas organizaciones zanjaron la disputa con un pago de US$62,5 millones por parte de Roche a Gilead.

En 2002, Gilead cambió su estrategia corporativa para enfocarse exclusivamente en antivirales, además de pasar a denominarse como una empresa farmacéutica. Durante los años siguientes, compró una serie de empresas y siguió creciendo. A principios de esta década, ya tenía casi 20 edificios en Foster City, California.

Temor ante monopolio

Gliead no ha estado exenta de las críticas que se le realiza a la industria farmacéutica en general, por temas como la difícil liberación de ciertas patentes o el excesivo costo de algunos medicamentos. Uno de los casos más conocidos fue el de sofosbuvir, utilizado para la Hepatitis B, el cual lanzó a un precio de US$1.000 la píldora en EEUU, con un tratamiento de una píldora diaria por 84 días.

Volviendo al presente, a fines de marzo de 2020, 145 organizaciones civiles dedicadas a la salud pública en el mundo dieron a conocer su preocupación por el tratamiento de parte de Gilead con respecto al remdesivir.

En una carta pública, de entidades como Médicos Sin Fronteras, AIDS Healthcare Foundation, Access to Medicines Research Group de China y Human Touch Foundation Goa de India, se le pide a Gilead Sciences que se abstenga de reclamar patentes y otras exclusividades sobre remdesivir, con el posible temor a un monopolio.

“Gilead posee patentes sobre este medicamento en más de 70 países. Actualmente, no hay sitios de producción para este antiviral fuera de los Estados Unidos, y la compañía ha reducido recientemente la escala de su programa de uso compasivo debido a la abrumadora demanda”, señalan la carta de las organizaciones.

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