Entre crisis social y el inicio de la expansión del coronavirus se barajó el primer trimestre de 2020 en Chile. Ambos episodios marcaron el rumbo de la economía local en dicho periodo, pero en medio de la recuperación que se estaba viendo en materia de intercambio comercial tras el 18-O, el golpe de la pandemia del covid-19 repercutió directamente en las exportaciones e importaciones del país.

De acuerdo al último análisis realizado por el Departamento de Información Comercial de la Subsecretaría de Relaciones Internacionales (Subrei), entre enero y marzo de este año, el comercio exterior de Chile totalizó US$32.797 millones (considerando los costos de transporte). Cifra que representa una caída interanual de 8,2% respecto al mismo periodo de 2019.

Sin embargo, el 75% del retroceso registrado se explicó por el descenso en las importaciones. Es que mientras los envíos fuera del país sumaron US$17.529 millones en los primeros tres meses del año, las importaciones alcanzaron los US$14.245, anotando así un superávit de la balanza comercial de US$3.284 millones.

Exportaciones e importaciones

Por el lado de las exportaciones, las cifras exhibieron una disminución de 4% respecto al primer trimestre de 2019, equivalente a US$722 millones menos que en dicho periodo. De acuerdo a la información entregada desde la Subrei, la tónica entre enero y marzo fue el dispar comportamiento de los principales sectores de exportación en los diferentes mercados de destino.

Por ejemplo, “en el rubro de los alimentos se registraron importantes alzas en las ventas a China, Estados Unidos, Turquía y España, pero a su vez se registran caídas de consideración en el valor de los embarques a Japón, Brasil, Rusia y Venezuela. La misma disparidad de resultados se observa en todos los sectores de exportación, entre ellos el cobre, salmones, frutas frescas y celulosa”, indicó el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Yáñez.

Así, al analizar las cifras por mercados, las mayores caídas en las ventas al extranjero se registraron en la Unión Europea (-US$ 388 millones), Japón (-US$ 358 millones), India (-US$ 152 millones) y Estados Unidos (-US$ 135 millones). En todos estos mercados el producto que registró las mayores caídas fue el cobre, de acuerdo a la Subrei.

En contraste, “hay envíos que aumentaron a una considerable cantidad de destinos, lo que ayudó a compensar en parte la baja en las ventas a los mercados anteriormente mencionados”, comentó.

En ese sentido, destacó en particular el aumento de US$393 millones en las ventas a China, que llegó a concentrar el 34,3% de las exportaciones chilenas del período, con envíos por US$6.017 millones, reflejando un alza del 7% en relación con el primer trimestre de 2019. Otros países con cifras positivas fueron Corea del Sur, Canadá, Ecuador, Tailandia, Australia y Turquía.

Por el lado de las importaciones, estas cayeron un 13% durante el primer cuarto del año, equivalente a una disminución de US$2.203 millones en relación con igual lapso de tiempo de 2019.

Las mayores caídas se registraron en las internaciones desde China, Japón, Brasil, México y Corea del Sur, desde los cuales han descendido las compras de bienes de consumo, intermedios y de capital.

El efecto del coronavirus

“En estos resultados tiene gran incidencia la etapa de la curva de afectación del covid-19, en que cada país ha ido tomando las medidas de contención respectivas, las que afectan la demanda de sus consumidores. Este impacto en la demanda de los países se produce en distintos canales”, dijo Yáñez al analizar las cifras expuestas.

Así, entre los canales de transmisión de los efectos del virus de Wuhan, destacó “la contracción a inicios de año de la demanda de China y la posterior reactivación durante el mes de marzo. Por ejemplo, en enero de 2020 las importaciones chinas cayeron un 16% con respecto a enero 2019, en tanto ya en marzo 2020 la caída de sus importaciones fue de solo un 0,9%, lo que habla de una paulatina recuperación de la economía China ubicándose ya en la etapa de recuperación de la curva del covid-19”.

Por otro lado, dijo, el golpe de la pandemia se ha visto reflejada en “extendidos cortes en el abastecimiento de la economía europea, como resultado de la interrupción de las cadenas de suministro y las ausencias de los lugares de trabajo”.

Asimismo, se ha evidenciado una “baja demanda global por parte de los consumidores finales, que privilegian la compra de bienes de primera necesidad” y la “erosión de la confianza de los inversionistas, los que han disminuido su apetito por el riesgo y el desarrollo de sus planes”. Por último, agregó Yáñez, “importadores y exportadores han visto afectados sus flujos de liquidez”.

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