Ayer jueves la presidenta del Tribunal Constitucional (TC), María Luisa Brahm, sostuvo una reunión con el presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva.

El encuentro se produjo en una semana especialmente compleja para el TC. El pasado domingo Brahm señaló, en una entrevista con La Tercera Domingo, que “antes de que yo llegara había causas detenidas en el TC por mucho tiempo, al límite de la corrupción”.

Las palabras de Brahm generaron consecuencias en el organismo. Además de la investigación penal que actualmente está realizando la Fiscalía Metropolitana Centro Norte por la denuncia de irregularidades, se han producido duros enfrentamientos entre los ministros del Tribunal, uno de los cuales fue grabado y circuló en prensa durante los últimos días, hecho que a su vez generó la molestia de los magistrados.

Fue en este contexto que la presidenta del TC se reunión con su par de la Suprema. Y durante este viernes, Silva puso paños fríos al motivo de la reunión.

“Lo que se habló fue lo que dijo la presidenta del Tribunal Constitucional. No fue a raíz de los problemas que tiene el Tribunal Constitucional. Porque ni la Corte Suprema ni yo como presidente podemos entrometernos en los problemas que tiene ese tribunal”, afirmó el presidente de la Suprema.

Además añadió que “fue una conversación que teníamos pendiente desde hace tiempo y ayer se dio la ocasión de juntarnos”.

Respecto a lo dialogado en la reunión, Silva solo acotó que “era una conversación acerca de la forma en la que debemos volver a la normalidad”.

/psg