El presente de Claudio Bravo tiene un gran signo de interrogación. El arquero chileno deberá buscar equipo para continuar su carrera desde el 30 de junio, fecha en que expira su contrato de cuatro temporadas con el Manchester City.

Pero mientras Capitán América espera novedades, un pulgar abajo se asoma desde Europa. Específicamente desde Turquía, donde fue derechamente rechazado por el vicepresidente del Besiktas, Erdal Torungullari.