LaLiga del confinamiento llega a su recta final y el Barcelona cada vez está más lejos de luchar por el título. Al empate en Vigo le ha seguido otro ante el Atlético que le puede dejar a cuatro puntos del Real Madrid si los de Zidane ganan al Getafe. No es que jugara mal el cuadro de Setién, pero se midió a un rival en racha y mejor físicamente que fue merecedor al empate. Los de Simeone no acaban de asegurar la plaza de Champions pero no se les puede escapar jugando así. Un gol en propia puerta y tres penaltis no deslucieron un partido vibrante en el que los jugaron a ganar sin especulaciones. La tarde ya empezó mal para el Barcelona con la derrota en la final de la Liga Endesa ante Baskonia. Fue todo un presagio de un día para olvidar.

El partido empezó a jugarse ya una hora antes con el anuncio de las alineaciones. Sorpresas en ambos onces con Griezmann y Joao Félix suplentes. Una declaración de intenciones de ambos entrenadores con la presencia de Riqui Puig en el Barça buscando más velocidad en el ritmo de juego y de Correa en el Atlético de cara a un equipo más físico de inicio. La presencia del canterano culé provocó un cambio se sistema a un 4-4-2 con rombo dejando a los amigos Suárez y Messi en la punta de ataque.

El menú elegido para el inicio del duelo sorprendió ya que se pasó directamente al primer plato saltándose los entrantes de los minutos de tanteo.Barcelona y Atlético se conocen de sobra y el partido no estaba para florituras. A diferencia de otros enfrentamientos entre ellos en el minuto siete ya podían haber marcado ambos. Primero los visitantes, con una falta sacada por Carrasco que no encontró rematador pero rozó el poste de la meta de Ter Stegen y, después, los de Setién con un disparo de Rakitic que desvió Oblak. El partido estaba desatado y el gol era cuestión de minutos. Llegó en el 11′ tras un córner de Messi que Diego Costa no atinó a despejar y se marcó en su propia puerta. Mala suerte para el de Lagarto que tuvo la opción de redimirse poco tiempo después merced a un claro penalti de Arturo Vidal sobre un Carrasco que no paraba de crear peligro por la banda. Pero el hispano-brasileño falló, o mejor dicho Ter Stegen acertó, y todo parecía que se iba a quedar igual hasta que apareció el VAR por primera vez. El meta alemán no estaba pisando la línea de fondo en el momento del lanzamiento y éste se tenía que repetir. No sirvieron de nada las protestas de los 11 jugadores del Barça rodeando a Hernández Hernández y tras una amarilla a Piqué por las protestas Saúl no falló en la repetición. Vuelta a empazar a los 18 minutos.

No bajó nada el ritmo del juego pese a los goles. Era un duelo de ida y vuelta. Messi tuvo el 2-1 con un magistral disparo de rosca que se fue fuera por muy poco. Los del Cholo lo seguían teniendo muy claro y salían con velocidad hacia campo contrario cada vez controlaban un balón en medio del campo. La pausa de hidratación tuvo más expectación que nunca, pero viendo a Messi escuchar a Sarabia y ver que Setién habla todo quedó aclarado. A punto de llegarse al descanso una falta de Thomas sobre Riqui Puig dio una buena opción a Messi para romper la igualdad. Y el duelo entre el Pichichi y el Zamora de LaLiga lo ganó el meta desviando a córner un lanzamiento que se envenenó tras desviarlo Saúl desde la barrera.

La segunda parte comenzó tan movida como la primera. Internada de Semedo en el área, leve contacto de Felipe y penalti para el Barcelona. Messi lo transformó con gran maestría picando el balón ante la estirada al lado contrario de Oblak. El 2-1 fue un chute de moral para un Barça pero los de Simeone seguían llegando y Costa pudo empatar con un cabezazo a centro de Arias.Lo hizo unos minutos después tras el tercer penalti de la noche. Semedo derriba a Carrasco y Saúl logra el 2-2 con algo de suspense ya que Ter Stegen estuvo cerca de detener el lanzamiento. No había tregua y Arturo Vidal rozó el 3-2 con un fuerte disparo que rozó la escuadra ya con Joao Félix en el campo.

Con diez minutos para el final el Barça sólo había hecho un cambio con la entrada de Sergi Roberto por Rakitic. Simeone, en cambio, sacó todo su arsenal con Morata, Vitolo y Lemar y el Atlético acabó mejor físicamente. La reacción de Setién fue apostar por Ansu Fati en lugar de Busquets con Griezmann calentando toda la segunda parte en la banda. La temporada del francés es para reflexionar. Salió al campo en el 90′. No hubo tiempo para más y merecido punto para los de un Simeone que sigue sin ganar en Liga al Barcelona.

/Escrito por Fernardo Carnerero para Marca de España