Una nueva polémica involucra a los funcionarios de Gendarmería de Chile, luego de ser sorprendidos en un evidente estado de ebriedad, tras realizar un asado que no estaba autorizado por los superiores de la institución el pasado 1 de mayo, en San Bernardo.

Según constató la investigación de Radio BioBio, el capitán del Grupo Especial Antimotines (GEAM) alertó a sus superiores, ya que se escuchaban fuertes gritos, desórdenes y discusiones en las habitaciones de la escuela institucional, donde se hospedaba personal de refuerzo proveniente de regiones.Tras una serie de llamados telefónicos, un capitán y luego el subdirector del recinto llegaron al lugar, donde intentaron ingresar a las habitaciones, pero un grupo de funcionarios los detuvo. Sin embargo, y luego de un par de forcejeos de ambas partes, lograron entrar y encontraron una escena vergonzosa.

En el lugar se veía a uno de los gendarmes paseándose sólo en bóxers y con las botas institucionales, además de una polera deportiva, mientras que el resto estaban pasados de copas y alterados. Los superiores intentaron conocer la razón del escándalo y terminaron hallando 78 latas y 10 botellas de cerveza, otras dos de vodka, dos de whisky, una de pisco y una de vino tinto. Todas vacías.

El hecho terminó en una intensa discusión entre las partes, que terminó con amenazas, insultos y un intento de agresión con el sable institucional, según contaría más tarde uno de los involucrados.

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