Una segunda ola de contagios de coronavirus en Italia podría ser más mortal que la primera, aseguró este martes el Imperial College de Londres tras la reanudación gradual de las actividades públicas en el país, el primero de Europa que entró en cuarentena en marzo para frenar el COVID-19.

Los científicos británicos utilizaron modelos matemáticos para simular la propagación de COVID-19 en el futuro dentro de ocho semanas en todas las regiones de Italia y modelaron tres escenarios: si el país permaneciera en cuarentena o si los italianos aumentaran —sin las restricciones actuales— sus movimientos en un 20% y un 40%.

Italia, el país europeo más golpeado por el Covid-19, inició ayer con gran cautela la fase de desescalada gradual de las medidas de emergencia, después de 55 días de confinamiento estricto en todo el país y aún más en las regiones del Norte, donde comenzó la epidemia.

Unos 4,5 millones de personas que estaban confinadas volvieron a sus trabajos, con la reanudación de la actividad en industrias, construcción y comercio mayorista, sumándose a los empleados de negocios esenciales, como farmacias y alimentación, que nunca cerraron. Y paralelamente, los ciudadanos gozan de más libertad de movimientos, con un leve alivio de las restricciones que les permite, entre otras cosas, salir a pasear, hacer deporte más lejos de casa o visitar a familiares, pero no a amigos.

Los investigadores del Imperial College descubrieron que una extensión de la cuarentena continuaría la reducción de muertes, que en los últimos días sigue a la baja con un promedio de 200 fallecimientos diarios.

Pero si los italianos reanudaran su rutina habitual antes del bloqueo en un 20 por ciento, entonces un segundo brote mataría a 3.700 y 5.000 personas adicionales, según el informe.

Si la movilidad aumentara en un 40 por ciento, el número total de nuevas muertes estaría entre 10.000 y 23.000.

Si se permitiera que el 40% de la población de Lombardía, la región más afectada en Italia, volviera a la normalidad, las muertes (en rojo) inicialmente continuarían disminuyendo antes de aumentar bruscamente en ocho semanas
Si se permitiera que el 40% de la población de Lombardía, la región más afectada en Italia, volviera a la normalidad, las muertes (en rojo) inicialmente continuarían disminuyendo antes de aumentar bruscamente en ocho semanas
Liguria, en el noroeste de Italia, ha logrado superar la crisis actual con menos de 100 muertes por día. Pero sería sumamente afectada si se levantara el bloqueo y no se tomaran medidas preventivas
Liguria, en el noroeste de Italia, ha logrado superar la crisis actual con menos de 100 muertes por día. Pero sería sumamente afectada si se levantara el bloqueo y no se tomaran medidas preventivas
Piamonte, ubicado junto a Milán, y Toscana también se enfrentarían a fuertes aumentos en las muertes de COVID-19
Piamonte, ubicado junto a Milán, y Toscana también se enfrentarían a fuertes aumentos en las muertes de COVID-19

No está claro en el informe, que aún no ha sido publicado o analizado por otros científicos y fue adelantado por el diario Daily Mail, si la segunda ola causaría un número de muertes superior a saldo actual de 30.000 fallecidos.

Por otra parte, los científicos admitieron que estas sombrías predicciones, no tienen en cuenta las medidas preventivas adoptadas por el país, como el distanciamiento social, la obligación del uso de barbijos y los límites a la capacidad de los lugares públicos, entre otros.

Aún así, los hallazgos resaltan la necesidad de otras medidas —que también están a punto de ser adoptadas— como las aplicaciones de rastreo de contactos.

De hecho, las preocupaciones de los científicos británicos se vieron reflejadas en declaraciones de expertos italianos, quienes este martes también advirtieron sobre una posible segunda ola de infecciones.

Los expertos pidieron intensificar los esfuerzos para identificar posibles nuevas víctimas, controlar sus síntomas y rastrear sus contactos.

El doctor Silvio Brusaferro, presidente del Instituto Superior de Salud, informó el martes a un comité del Senado sobre la próxima fase de la respuesta al coronavirus en el país.

Brusaferro dijo que la clave para mantener el brote bajo control radica en el aislamiento temprano de las personas con sospecha de infección, mayor cantidad de pruebas médicas y la cuarentena de sus contactos cercanos. Agregó que requerirá “una gran inversión” de recursos para capacitar al personal médico para monitorear posibles nuevos casos. Dijo que cualquier aplicación tecnológica que pueda ayudar a rastrear contactos, aunque es útil, no sustituye las acciones de las personas.

El jefe del departamento de enfermedades infecciosas del instituto, doctor Giovanni Rezza, dijo al diario La Repubblica que las próximas semanas serán esencialmente un “experimento” para ver cómo la curva de infección reacciona al relajamiento de las restricciones y a la reactivación de la actividad productiva.

“No estamos fuera de la epidemia. Todavía estamos en eso. No quiero que la gente piense que no hay más riesgo y volvamos a la normalidad”, dijo Rezza a La Repubblica.

En Lombardía, la zona en el norte de Italia más castigada por el virus, miles de enfermos abrumaron el sistema de salud al estallar el brote. Los científicos dijeron que una segunda ola de infección golpearía particularmente el sur, que no ha tenido muchas infecciones.

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